tictac

(escuchando Eli Paperboy Reed & the true loves, roll with you. pero qué grande es este tipo)

disculpen este silencio inesperado, pero hay días en los que lo mejor que se puede hacer es estar calladito durante una semana o dos.

esperar más de lo razonable no se le da bien a nadie. porque puedes estar un par de decenas de minutos buscando entre las caras de la gente a ese alguien que llega tarde sin problema, pero si aparece un par de horas tarde es que no va a venir o, si lo hace, va a tener que hacer lo que fuera que ibais a hacer él o ella solito o solita. porque puedes estar un par de días pegado al teléfono, con el ansia nerviosa por escuchar su voz, pero un par de semanas es creer excesivamente en el amor o se un imbécil redomado. porque no hay problema en contemplar como se van tachando cuadritos en el calendario mientras alguien toma la decisión de dar una orden que va a cambiar el resto de tus días, pero dejar que sean las hojas las que desaparecen es de tontos. en todos los casos, lo importante es saber reaccionar en consecuencia. sin darle importancia, dándosela toda, tomando nota para luego o metiéndolo en el capítulo de cosas en las que pensar y que se perderán en el olvido. ese es el quid. saber qué hacer en cada caso. o tener el teléfono del que sabe, que dicen los sabios. pues eso, dónde están esas agendas?

esa alfombra daba ambiente a la habitación. Jeff Bridges, el gran Lebowski.