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bitácora (3)

(escuchando massive attack, heligoland)

cuaderno de bitácora del Agency Key.
los tiempos en los que el navío navegaba viento en popa y con las tripulaciones contentas con el trabajo que realizaban, con sus ventajas y desventajas, con sus momentos de gloria y dificultad, habían pasado hacía ya tiempo. ahora, las aguas que surcaba eran complicadas, llenas de escollos y arrecifes, y habían hecho naufragar a los buques más conocidos, aquellos que habían sido compañeros de viaje durante muchos años. muchos eran los amigos de tabernas que habían abandonado la vida en el mar y nunca más se les había visto en sus taburetes preferidos. corrían malos tiempos para los barcos de gran calado. ahora eran las pequeñas embarcaciones las que se deslizaban entre los restos de cascos y mástiles, las que llegaban antes que nadie a los puertos para abastecerse, las que terminaban con los víveres sin compasión, las que cortaban de cuajo cualquier posibilidad de que un monstruo como el Agency Key pudiera conseguir alimento para sus tripulantes. por eso, ante semejante panorama, la acusación de que el cuadro de mando al completo había llevado a cabo prácticas consideradas como actos de piratería no llegaba en el mejor momento. las patrullas de policía del mar empezaron a abordar el barco con total impunidad, deteniendo a todo aquel que pudiera saber alguna cosa de las supuestas actividades ilegales que permitían llenar las bodegas sin importar las reglas. la falta de víveres en los puertos y las acusaciones habían puesto al Agency Key en una de las situaciones más difíciles desde su botadura, hacía ya más de veinte años. los tripulantes, por su parte, esperaban ansiosos que la situación llegara a su fin. algunos deseaban llegar a un puerto en el que poder desembarcar y quedarse para siempre, otros miraban de reojo los botes salvavidas, buscando alguien con quien poder compartir tan ardua travesía. el resto, rezaba para que llegara un milagro, algún tipo de acuerdo con una autoridad portuaria que les permitiera recibir ayudas para poder comer. ninguna de las opciones era la que los tripulantes deseaba. pero eran las únicas que había.

mis perros tienen hambre. una pena que solo estés tú. Heath Ledger, batman, el caballero oscuro

incertidumbre

(escuchando Herbie Hancock quintet, a tribute to Miles)

en vista de los últimos acontecimientos, hay una palabra que recorre los pasillos. incertidumbre. más o menos.

hermana Aloysius Beauvier: qué pasó exactamente en la rectoría?
padre Brendan Flynn: qué pasó? no paso nada. tuve una conversación con un chico.
hermana Aloysius Beauvier: sobre qué?
padre Brendan Flynn: un asunto privado.
hermana Aloysius Beauvier: tiene doce años, qué puede ser privado a los doce años?

Meryl Streep & Philip Seymour Hoffman, la duda.

consecuencia

(escuchando Miles Davis, kind of blue. que para escribir de ciertas cosas hay que ponerse muy serio)

lo contó Matías Vallés hace un par de domingos y no se podía creer. pero ahí está, en e-bay.

comprador: hola, oiga es aquí dónde venden un palacete por tres millones de euros?
vendedor: sí, sí, es aquí.
comprador: es que estaría interesado en que me diera más detalles.
vendedor: bueno, tiene todos los detalles en el anuncio.
comprador: sí, sí, lo he leído, por eso me pongo en contacto con usted. lo que pasa es que, en el anuncio, no hay muchos datos sobre el interior de la vivienda. porque esto es una vivienda, verdad?
vendedor: claro, claro. una vivienda habitada hasta hace un año más o menos. pero con visitas esporádicas de su propietario.
comprador: muy bien, pero sigo sin tener demasiados datos.
vendedor: bueno, sobre eso ya tendríamos que hablar con el propietario. y ahora mismo se encuentra algo desconectado del mundo.
comprador: cómo desconectado? quiere decir que no podemos contactar con él?
vendedor: no sé si será muy factible. porque se trata de una persona muy conocida en el barrio y ha tenido algunos problemas con sus conciudadanos?
comprador: pero no tendrá nada que ver con el palacete, verdad? no quiero tener problemas con los vecinos.
vendedor: no, no se preocupe. fue más una cuestión de actitud, que de otra cosa.
comprador: bien, de acuerdo. cuándo podría pasar a verlo?
vendedor: bueno, como pasar, puede usted pasar por delante cuando quiera. está en el casco antiguo de la ciudad, en la calle…
comprador: por dentro, quiero decir a verlo por dentro.
vendedor: bueno, déjeme pensar. hablo con la policía y a ver si nos lo pueden abrir.
comprador: con la policía? cómo con la policía? es que es que se trata de algún criminal?
vendedor: oh, bueno, no. todavía no ha salido la sentencia, pero no se preocupe que saldrá.
comprador: qué?
vendedor: quiero decir que, en cuando salga la sentencia, la policía se hará cargo del inmueble y podrá usted disfrutarlo. pero seguro que nos lo podrán enseñar antes, porque tengo un primo que trabaja en la judicial y…
comprador: (tuuut-tuuut-tuuut)
vendedor: joder, esto de vender conseguir que nos devuelvan el dinero a los contribuyentes va a ser más complicado de lo que creíamos.

Doris: tú no tienes valores. toda tu vida es nihilismo, cinismo, sarcasmo y orgasmo.
Harry: sabes? en Francia con ese slogan me habrían hecho presidente.

(y en más sitios, mi querido Woody, y en más sitios)

Caroline Aaron & Woody Allen, desmontando a Harry.

final

(escuchando incubus, light grenades. qué bueno, señores)

y mientras cientos de miles de seguidores de los pasajeros del Oceanic ochocientos quince de Sydney a Los Angeles se congratulan de haber visto el final de la serie, cientos de miles de toneladas de crudo se esparcen sobre las costas de Loussiana, casi cuatro millones de personas discurren cómo llegarán al mes que viene sin nada en la nevera, un enorme número de seres humanos indagan qué porcentaje de sueldo desaparecerá de sus nóminas, y muchas más exhalan su último aliento porque no han podido tomarse una pastilla que les salvaría la vida, sólo han podido beber agua contaminada, si es que han podido beber, y no esperan a que nadie haga nada por evitarlo. mientras las cafeterías se llenan de teorías sobre la isla, los corresponsales de guerra luchan para que se hable de los conflictos silenciados, las organizaciones no gubernamentales para que los gobiernos les hagan caso y los habitantes de las selvas para que no se talen más árboles. mientras los protagonistas de la serie ven cómo sus seguidores llenan las salas de cine para ser testigos directos del final de un periplo de seis años, los funcionarios de las oficinas de desempleo suspiran ante unas colas cada vez más largas, y los parados contemplan a los responsables de los ministerios a través del cristal del restaurante en el que tienen su comida oficial. mientras unos agradecen el camino tomado por los guionistas y otros reniegan de él, los campesinos recogen el arroz de las paellas de los domingos con el agua hasta las rodillas y el aire cargado de mosquitos, para conseguir que uno de sus hijos llegue a terminar un curso en la escuela más cercana, a sólo cincuenta kilómetros. mientras los fans comentan los finales alternativos a las vidas de Jake, Kate, James, John, Hugo, Sun, Li, Claire y Desmond, muchos no saben cuándo será su último días, pero sí que será pronto. por suerte. por suerte o por cansancio, la serie que más ha hecho para que abriera la veda a las series de calidad en televisión ha terminado. a ver si ahora se puede hablar de otra cosa.

si quieres que te tomen en serio necesitas un peinado serio. Sigourney Weaver, armas de mujer.

jotas

(escuchando Eli ‘paperboy’ Reed & the true lives, roll with you. toma ya descubrimiento soul)

jota minúscula necesitaba tres mil euros para reformar los baños y la cocina de su nueva casa. ilusionado, acudió al banco que había visto crecer su negocio, que sabía de sus ingresos, sus altibajos, sus dificultades, sus épocas de bonanza. tuvo que firmar catorce documentos, hacer fotos de la vivienda, explicar por activa y por pasiva, primero a la chica del mostrador, luego al apoderado y finalmente al director, lo que quería hacer. poner dos termos de agua caliente, cambiar las tuberías de plomo y la grifería, sustituir la cocina de gas, el horno y la nevera, y comprar una lavadora. eso era todo. casi nada. como es usted un cliente habitual, en quince días, si el departamento de préstamos lo aprueba, tendrá el dinero. salió de la entidad contento. si tenía suerte, en dos semanas podría quedar con el fontanero y empezar a buscar electrodomésticos.
jota mayúscula necesitaba tres millones de euros para una fianza. en setenta y dos horas. levantó el teléfono. habló con el presidente de la caja de ahorros que sabía de sus negros, de sus montañas de billetes sin limpiar, de su auge en política y economía doméstica, de sus laberínticas amistades y contactos. le contestó ven a verme. acudió a la oficina central. no firmó nada. se llevó, esa misma mañana, dos talones de un millón y medio de euros cada uno. es un cliente de toda la vida, explicó el director. pagó a tocateja. sin dar explicaciones. al salir del juzgado, no estaba contento. se quejaba de que su imagen había salido muy perjudicada del caso y que había perdido su trabajo en una importante compañía norteamericana. soy inocente, afirmó rotundo. hasta que se demuestre lo contrario.
San Martín es en noviembre, no?

alégrame el día. Clint Eastwood, Harry el sucio.

poder

(escuchando BB King, one kind favor)

esa vez, en la comida que cada cuatro años organizaban los jóvenes empresarios de la isla con los candidatos a la presidencia del gobierno de la comunidad, había un elemento discordante: un jefe de prensa al que habían contratado pensando en que su pasado periodístico les alzaría a las cotas más altas de gloria mediática. se equivocaban. durante los almuerzos con representates de partidos que aún no habían tenido su cota de poder, no ocurrió nada nuevo. muchas propuestas, preguntas sobre las ayudas a los aspirantes a millonarios, y un clima cordial y distendido, en el que incluso se atrevían a bromear sobre los contrincantes. con el otro, la cosa fue muy distinta. nadie se quejaba, nadie le preguntaba, nadie le respondía, sólo asentían. sí, senyor president. jajaja, senyor president. vol que li llepi, senyor president? prevaricam un poc, senyor president? era algo escandaloso, pensó el jefe de prensa. incluso se le trataba de presidente cuando faltaban meses para las elecciones. echémosle algo de sal en la herida, a ver qué pasa. señor, señor, le puedo hacer una pregunta? sí, claro, contestó sonriente el candidato. pero la pregunta no le gustó. nada. por respuesta, sólo un silencio sepulcral. quién es este?, inquirió el político al presidente de los empresarios. nuestro jefe de prensa, contestó el señor del puro, orinándose en los pantalones. es nuevo, añadió a modo de disculpa. la pregunta quedó sin respuesta y la comida continuó sin más incidentes. una semana más tarde, el jefe de prensa era despedido con un único argumento. hemos pensado que tu figura ya no es necesaria en la asociación. a eso le llamo yo poder, pensó en su momento. ayer, al escuchar las pruebas del fiscal que no ve la televisión, al ex-president se le abrieron mucho los ojos y tragó saliva. robar por alarde, es lo que tiene, que te deja con las pruebas colgadas de la pared.

que el Matas roba… viva Muddy Waters! que Berlusconi es el primer ministro de Italia? pues que viva Piazzola! que Alemania pide que Grecia venda islas del Egeo para reducir su déficit público? pues que la chupen, que la sigan chupando, que dijo Maradona. Moi, brillante, como siempre.

indiferencia

(escuchando Ben Harper and the relentless7, white lies for dark times)

dice V que esta isla es como Sicilia, pero sin asesinatos para conseguir poder. no, aquí se coloca a los amigos y se les reparte una porción del pastel a cambio. y el resto, calladitos, que estamos mucho más guapos. de otra forma, no se entiende. se pueden estafar cincuenta millones de euros (más de ocho mil cuatrocientos millones de pesetas, que dicho en euros es una maldita minucia) de las arcas públicas y que nadie se dé cuenta, excepto los que reciben su parte? puede uno ganar cinco millones de euros (más de ochocientos cuarenta millones de pesetas, si usamos el mismo cambio) sin justificar a nadie de dónde los ha sacado y gastarlos impunemente, haciendo aspavientos para fardar de quince televisores? puede uno marcharse de rositas a los Estados Unidos a hacer continuar con su multimillonaria estafa en otros lares y otros idiomas? se puede, se puede. si uno se llama como cualquiera de nosotros y tiene un trabajo como el de cualquiera de nosotros, es altamente improbable. pero si uno es el presidente de una comunidad autónoma que ha vendido su alma a los hoteleros, sus tierras a los teutones, sus bosques a los contratistas de carreteras, su idioma al mejor postor, sus pueblos a los religiosos del cemento, y sus raíces al que me llene antes la caja, la dificultad es nula. no ha tenido que hacer nada más que hacerlo. nadie protesta, nadie sale a la calle, nadie grita, nadie discute. es mucho más importante el capítulo de la semana pasada de Perdidos. por cierto, alguien lo vio? qué bueno, no?

por suerte, todavía hay fiscales que no tienen televisión.

ya que exiges justicia, ten por seguro que hoy aquí tendrás más de la que deseas. Joseph Fiennes, el mercader de Venecia.

respeto

(escuchando paramore, brand new eyes)

Bonasera: creo en América. América hizo mi fortuna. y he dado a mi hija una educación americana. le di libertad, pero le enseñé a no deshonrar a su familia. conoció a un muchacho, no era italiano. iba al cine con él, volvía tarde… nunca protesté. el mes pasado la llevó de paseo con otro amigo suyo. le hicieron beber whiskey. después trataron de abusar de ella. ella se resistió. defendió su honor. y le pegaron, como a un animal. cuando llegué al hospital, tenía la nariz rota, y la mandíbula destrozada y sujeta con un alambre. no podía ni llorar a causa del dolor. pero yo sí. por qué lloré? ella lo era todo en mi vida. una chica preciosa, y ya nunca volverá a serlo. perdón… yo… yo fui a la policía, como buen americano. los dos tipos fueron procesados. el juez los sentenció a tres años de prisión, y dejó en suspenso la condena. suspendió la condena! y los puso en libertad el mismo día. yo me quedé en la sala, como un imbécil. y los dos canallas se reían de mí. le dije a mi mujer, la justicia, nos la hará Don Corleone.
don Vito Corleone: nos conocemos hace muchos años y por primera vez vienes a pedirme ayuda. ya casi no me acuerdo de cuando dejaste de invitarme a tu casa a tomar café. y creo que mi mujer es madrina de tu hija. pero hablemos claro. nunca has querido mi amistad. te asustaba tener relación con nosotros.
Bonasera: no quería correr ningún peligro.
don Vito Corleone: entiendo. tu paraíso era América. tenías tu negocio, la vida te iba bien, la policía velaba tu sueño con la ley, y no me necesitabas. pero ahora vienes a mí a decir: don Corleone, pido justicia. y pides sin ningún respeto. no como un amigo. ni siquiera me llamas Padrino. en cambio, vienes a mi casa, el día de la boda de mi hija a pedirme que mate por… dinero.
Bonasera: lo que pido es justicia.
don Vito Corleone: eso no es justicia. tu hija está viva.
Bonasera: quiero que sufran! como ella. qué tengo que pagar?
don Vito Corleone: Bonasera, Bonasera. qué he hecho para que me trates con tan poco respeto? si hubieras mantenido mi amistad, los que maltrataron a tu hija lo habrían pagado con creces. porque cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos. Y a ése le temen.
Bonasera: amigos…? Padrino…
don Vito Corleone: bien. algún día, y puede que ese día no llegue, acudiré a ti, y tendrás que servirme. pero hasta entonces amigo, acepta mi ayuda en recuerdo de la boda de mi hija.
Bonasera: grazzie, Padrino.
don Vito Corleone: prego.
Bonasera: …
don Vito Corleone: que se encargue de esto Clemenza, con gente de mucha confianza. que no se me emocione, porque no somos asesinos, a pesar de lo que diga ese funerario.

Salvatore Corsitto & Marlon Brando, el padrino.

ella

(escuchando Miles Davis, kind of blue)

al oír la fianza que le interpuso el juez, la presidenta se echó a llorar. ella, que jamás había hecho nada para enriquecerse, era acusada de robar y de estafar a todos aquellos que le habían dado su confianza otorgándole el puesto en el que se encontraba. ella, que nunca se había puesto en la boca malas palabras ni insultos gratuitos o pagados en contra de nadie, era señalada por los suyos como número uno de una trama en la que parecía que todos sus actos estaban perdidos.ella, que practicaba la austeridad como forma de vida y que nunca había hecho gala de la prepotencia que, decían, era una de sus principales características. ella, que amaba a sus conciudadanos y lo había demostrado lanzándoles besos gratis, incluso en los momentos más difíciles. ella, que estaba en el lugar que le correspondía por votación popular, porque el pueblo le había otorgado su confianza, y lo habían hecho porque creían en su programa, en su forma de entender la vida en aquella isla. ella, que siempre había mantenido su ideología y cumplido sus promesas. ella, que jamás se había dado por vencida a la hora de liderar un proyecto de futuro sostenible sin ataduras de ningún tipo. ella, la presidenta, se desmoronó cuando se dio cuenta de que esta vez sí, ahora iba en serio y necesitaría todas sus armas para poder salir de aquel embrollo. en caso de que lo consiguiera.

no todos los blancos son malos, pero ninguno sabe bailar. Denzel Washington, Huracán Carter.



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