Archived entries for imaginación

tres

(escuchando superstereO, funk that! gracias, Hugo, por estos herederos de Jamiroquai y Ortophonk)

uno.
reírse es mágico. y reírse mucho es mágico y terapéutico. por eso, juntarse con los amigos para tan noble actividad resulta necesario para la salud mental y emocional del resto del mes. tirar de cada frase para convertirla en una historia hilarante es una actividad que se alimenta por sí sola. con cada nueva anécdota se genera un nuevo mito y un saco nuevo de carcajadas que saldrán a relucir en cada convocatoria. sólo hay que mirarse para saber que el plumón es mucho más que el relleno de un sofá.

dos.
un lienzo en blanco para dejar que la imaginación de los niños continúe creciendo. pintura en las manos y otro saco de diversión. se manchan el pelo, la ropa, los brazos y la cara. los cinco dedos en un plato de colores y luego a la tela. y más colores y más huellas. algunas fotos y un baño posterior. ser feliz cuesta muy poco cuando ellos lo son y tú acompañas cada movimiento con la mirada y los brazos. nadie habla de estos momentos, pero son los que realmente hacen que todo valga la pena. hay muy pocas cosas que sean mejor. de hecho, es posible que ninguna.

tres.
llama para que le invitemos a desayunar. y viene cargado de felicidad embutida en un abrigo de madame y maxicosi. estar a su lado, compartiendo cruasán y café con leche, galletas de cacahuete y juegos con las vías del tren, consiguen que esos pequeños momentos sean de los que se quedan guardados. parece poco, pero, desde este lado, es enorme. luego hay pizza y tenis con los que no se van ni se irán. qué bien, que la vida nos regale amigos como éstos.

cierre.
hay algo comparable a compartir sofá y manta? qué bien, estos dos días. y aún queda una semana intermitente en la que se prevé lluvia. yupi.

hadas

(escuchando Carmel, the drum is everything. toma ya recuperación)

el hada se sentó a su lado, sobre la cama. la miró dormir durante unos minutos, hasta que ella misma comenzó a verse seducida por Morfeo. se puso en pie y se acercó a la ventana. con su mano izquierda, se quitó el polvo del ala derecha, e hizo lo contrario con la otra mano. las acarició sin prisa y, al hacerlo, no pudo evitar echarle un último vistazo a la niña que dormía bajo las sábanas, profundamente, como si llevara días sin hacerlo. fue un acto reflejo, pero lo hizo. sabía que no le quedaba mucho tiempo, que aquella niña había crecido y que cualquier día diría aquella terrible frase. y ella desaparecería para siempre. porque estas cosas, las hadas, las saben mucho antes de que suceda. un día, de repente, sienten un pequeño pinchazo en un brazo, o en una pierna, y tendrá la certeza que un niño ha sentido por primera vez que la realidad le golpeaba en la cara y le ganaba el pulso a la imaginación. puede que sólo sea un instante, un regalo sin ilusión, una película sin magia, una partida que duele, pero es el primero de muchos. a partir de entonces, sin razón aparente, la madurez se impone sobre la niñez, y la sonrisa natural irá desapareciendo paulatinamente, sepultada por la artificial. y el hada irá sintiéndose más cansada, más triste, más polvorienta. perderá el poder para hacer volar y será incapaz de cuidar al niño o la niña que había cuidado hasta entonces. y después, o puede que durante ese proceso, llegará la maldita frase. yo no creo en las hadas. entonces el hada morirá sin hacer ruido, sin que el que hasta ahora había sido su inspiración y su misión, se dé ni cuenta. seguramente, estará sentado en algún bar, con los amigos, vanagloriándose de lo mayores que son.

Paloma: puedo?
Renée: es chocolate negro.
Paloma: ya lo he visto, gracias. me pregunto que es lo bueno del chocolate, la sustancia en sí misma o la técnica de la muela que lo tritura? yo, lo que prefiero es que se derrita en la lengua.
Renée: en verdad, cambiar de masticarlo a otra técnica es como… degustar un nuevo manjar.

Garance Le Guillermic & Josiane Balasko, el erizo.

campaña

(escuchando Imelda May, love tatoo, que vamos a necesitar un poco de rock’n’roll para llegar a la hora de salir)

hoy el día se tiñe de un color feo y pestilente, y últimamente demasiado común. así que corto y pego a la señorita Puri por si aún hay alguno que sabe cómo funciona esto. lo de las escuchas telefónicas lo hablaremos otro día.

si Jesucristo hubiera ido a una agencia de publicidad.

– el mundo hubiera tenido que estar terminado ayer.
– la Biblia se vendería por fascículos coleccionables.
– el primero traería de regalo un remo escala uno/cien del arca de Noé.
– Adán y Eva habrían sido unos atractivos padres de familia de veinticinco años con un precioso hijo de doce jugando feliz…
– la serpiente sería un golden retriever corriendo a cámara lenta.
– y la manzana…
– …la manzana se quedaría como está, por supuesto.
– pediría que la cruz fuese mucho más grande.
– escribiría nueve mandamientos. y por sólo veintinueve noventa y cinco euros más nos dejaría ver el décimo* (*sólo hasta fin de mes. iva e impuestos especiales no incluidos).
– la última cena consistiría en angulas, nécoras y percebes, y la pagaría la agencia.
– la hostia tendría bífidus activos.
– y el agua bendita l-casei inmunitas.
– Dios descansaría el séptimo día…
– …mientras el equipo creativo se lo pasaba metido en la agencia arreglándolo todo.
– y el lunes, Dios vería lo que había creado y consideraría que todo era bueno.
– y pediría que le dieran una vuelta más.
– y si en algún momento alguien se atreviese a culpar a Jesús de que el mundo era un desastre, él siempre respondería: no culpes a Dios, culpa al de cuentas por no haber hecho bien el briefing.

dime qué es lo que quieres que diga. John Hamm, mad men.

sueños

(escuchando Sade, soldier of love. por todos los dioses, ha vuelto exactamente igual)

su tía abuela era una mujer tranquila, sin ninguna malicia. perdió a su esposo, el mejor pescador de la zona, en una tormenta imposible. nunca tuvo hijos, pero adoraba a sus sobrinos y a todos aquellos niños que quisieran ir a merendar leche con sus magníficas galletas de manzana y canela. pero no todo el mundo la veía igual. en el pueblo, eran muchos, por no decir todos, la llamaban la bruja de la casa encantada. y no porque el edificio estuviera medio derruido o porque ella tuviera un aspecto desaliñado, más bien todo lo contrario, su casa era una preciosa villa en una de las cinco colinas que rodeaban el pueblo y ella iba siempre pulcra y perfectamente ataviada con su vestimenta de buena persona, sino por culpa de su extraño poder. al quedarse dormida, su entorno se transformaba en el decorado de sus sueños. pero no todo su entorno, sino únicamente la habitación en la que se encontraba. por eso, en algunas ocasiones, al soñar con aquella trágica noche en la que su marido fue tragado por las olas, desde la plaza del pueblo, podían escucharse los terroríficos rugidos de un mar embravecido que luchaba por engullir todo lo que encontrara ante sus aguas. pero eso fue sólo al principio. con el paso de los años, los sueños se volvieron más apacibles. sólo si uno se acercaba mucho podía saber qué estaba soñando. bajo su ventana se escuchaba el canto de los pájaros o el viento entre las ramas de los árboles, o las olas deshaciéndose en la arena de alguna playa. eran esos días en los que sus sobrinos eran más felices. durante las tardes de verano, a la hora de la siesta, invitaban a sus amigos a plantabarse bajo la ventana de su tía abuela a esperar a que se durmiera. escuchaban pacientemente y, al oír el sonido de sus sueños, se acercaban a la habitación y abrían la puerta. en su interior, la anciana dormía apaciblemente en la cama. a su alrededor, bosques enteros llenos de animales para jugar a Robin Hood, o una orilla larguísima en la que construir cientos de castillos y correr. pero los mejores días era cuando soñaba que ella era pequeña. esos días, todos se alegraban de poder jugar con aquella niña que sabía un montón de juegos que ya tenía olvidados y que tanto les divertían. al despertar, todo se desvanecía y los niños salían en tropel de la habitación. ella les miraba de reojo y no podía evitar sonreír. salía al patio, donde todos la esperaban. uy, cuántos niños, decía simulando sorpresa. a ver quién quiere leche con galletas?

hay que soñar, Léolo, hay que soñar. Gilbert Sicotte, Leólo.

tres pantallas

(escuchando Ben Harper and the relentless7, white lies for dark times)

viernes.
cuando explican que alguien ha tardado doce años en realizar una película, sabes que vas a ver una obra de una precisión minuciosa. que no se habrá dejado ningún detalle sin estudiar, nada sin retocar doce veces, una por año al menos, y que no habrá ni un fallo en toda la producción. esperas que te emocionen un poco, que te hagan sentir algo más allá del corazón acelerado, las manos apretando con fuerza los brazos de la butaca, el nudo en la garganta. y que será un espectáculo tan fascinante que tardarás años en volver algo así. sabes que no le faltará de nada. bueno, casi de nada. oye, tú has visto el guión por alguna parte? no. alguien ha visto el guión? el guión? había un guión? claro, tiene que haber un guión. yo creo que no. no lo encargaste tú? no, yo no encargué nada. joder, y ahora qué hacemos? bueno, tranquilos. esto va a ser tan alucinante que nadie se va a dar cuenta de que no hay guión. bueno, pero los actores tendrán que decir algo, no? joder, que tenemos a Sogourney Weaver. claro, claro. a ver, tú, el chaval de los bocatas, tu no querías ser guionista? sí, señor Cameron. vale, pues escríbeme un guión para mañana, que hay que empezar a rodar en un mes y no tenemos frases. toma, esta es la historia. ponle diálogos. sí, señor Cameron. ala, solucionado. qué lástima de Avatar, por todos los dioses.

sábado.
por suerte, Spike Jonze sí tenía guionista. y talento. y alma. y muchas ideas. Max escucha, siente, juega, ríe, llora, con una cámara casi documental, con un alma más grande que la de más de la mitad de la cartelera. donde viven los monstruos, cuánta sinceridad en una historia tan adaptada, pero tan original como su director. una gozada no apta para todos los públicos, el mundo visto con los ojos de un niño, con sus juegos absurdos, sus miedos, sus anhelos, sus sentimientos. emociona saber que todavía hay directores que son capaces de vender una idea y luego rodarla como les da la gana, con firma y todo. emociona meterse en una sala de cine y notar que se ha hecho lo mejor posible con una idea y que se ha dado todo por plasmar una visión muy distinta a la que nadie espera. una gozada emocional.

domingo.
Sheldon y Leonard son dos físicos teóricos que saben un montón de todo. pero sólo en teoría. la práctica es otra cosa. y ahí radica el humor. un humor que no trata a los espectadores como tontos ni olvida que la audiencia es fiel, siempre y cuando tengas algo que contar. y ellos saben de todo, así que siempre tienen algo que contar. su Teoría del Big Bang es una de esas pequeñas series a las que te enganchas sin querer, pero ya no puedes dejar de verlos ni de reirte hasta que no hayas terminado con todo. otra gozada televisiva que refuerza nuestra teoría sobre el viaje de los guionistas de cine a pantallas más pequeñas y libres (aunque sólo sea un poco).

Clementine: se acaba, Joel. pronto desaparecerá.
Joel: lo sé.
Clementine: qué hacemos?
Joel: disfrutar de ello.

Kate Winslet & Jim Carrey, olvídate de mí.

sé valiente

(escuchando temple of the dog, temple of the dog)

mañana es el último día del año antes de la desconexión festiva. pero mañana es viernes y toca cine, así que hoy es la última oportunidad para los deseos de año nuevo.

sólo uno.
porque a veces se necesita algo más que medicinas.

lo deseo con mayúsculas. Natalia Verbeke, apasionados.

tempo

(escuchando eso de ahí abajo)

Joan Carles Martorell es uno de los personajes más fascinantes que he tenido la suerte de entrevistar. además de un genio con la cámara, también lo es con las ideas. y venusplutón!com es una de las últimas. en ella, Rafa Cortés nos presenta a Luis Segura, cantante de LA, y a su abuela Carmen, de noventa y dos años. ambos ruedan algo muy difícil de rodar. el sabor y el tiempo de un pa amb oli amb formatge. ustedes mismos.

la mala noticia es que el tiempo vuela; la buena, que tú eres el piloto. Sean Ellis, cashback.

imaginación

(escuchando the Terence Blanchard group, choices)

me muevo suavemente hacia delante por el inexplorado, suave y hermoso mundo submarino. floto en el silencio, acorde con el sonido de mi respiración. por encima, nada, solo una luz brillante, el lugar de donde vengo y al que regresare cuando acabe aquí. soy submarinista. practico el submarinismo. bajo un poco más y veo rocas arrugadas y algas oscuras hacia un profundo azul donde me espera un banco de peces plateados. al atravesar el agua, las burbujas estallan, como pequeñas medusas intentando subir. compruebo el oxigeno. no, no me da tiempo a verlo todo. por eso es algo tan especial.

Anna Sophia Robb, un puente hacia Therabitia.

aventura

(escuchando Terence Blachard, tale of God’s will)

Carl le había prometido a Eli que la llevaría a las cataratas paraíso, un lugar perdido en sudamérica, donde el tiempo se había quedado parado hacía muchos años. un lugar salido de las aventuras de su gran héroe, un decorado pintado las paredes de su salón, un objetivo a cumplir. pero las cosas no siempre son como uno espera y la espera del momento adecuado se puede convertir en el mejor camino para llegar al final. un final que llega después de muchos años de matrimonio, de convivencia, de sueños, de desilusiones, pero sobre todo de mucho amor. un final que se convierte en el principio casi sin desearlo. un final que espera, agazapado a que la esquina de alguna habitación a que lo eleven por encima de las cabezas de los ciudadanos escépticos. ellos no saben que no hay nada mejor que vivir para continuar viviendo. demasiadas razones para no hacerlo hacen que la pausa sobre el sofá y la prisa de la posesión llenen de tiza las veinticuatro horas de cada preciado día. los sueños de Carl y Eli se volvieron sueños de colores justo cuando las excavadoras decidieron que era un buen momento para encerrar a Carl en un sofá, rodeado de gente apagándose. el resto, una emocionante explosión de colores y aventuras en un cielo lleno de globos. el resto, cine en estado de gracia, un homenaje a las películas de aventuras, una historia fantástica, unos personajes cuya textura en tres dimensiones desaparece con su primera sonrisa, y un equipo de producción que mima cada uno de sus productos, orgullosos de su pequeña criatura. a la salida, la indescriptible sensación de que Pixar, una vez más, demuestra que la tecnología no está reñida con el alma, que el amor por el arte no significa menos taquilla, que la imaginación es algo que no se alimenta de ordenadores, ni siquiera de gafas tres de, sino que los usa para prender la mecha de algo grande, pero que muy grande.

Peter Docter & Bob Peterson, up

persecución

(escuchando Imelda May, love tatoo. larga vida al rockabilly)

– que no, oiga, que nosotros somos todos inocentes, que son ustedes los que nos están persiguiendo.
– ya, pero es que les estamos persiguiendo porque son ustedes culpables.
– eso es completamente falso, insultante e indigno de un gobierno democrático.
– no me vengan ustedes con democracia, que no saben lo que es. además, si tienen pruebas de que les perseguimos, por qué no las presentan?
– porque son ustedes muy buenos haciéndolo y es muy difícil conseguir las pruebas esas. y ustedes, por qué no presentan las pruebas de que somos culpables?
– coño, porque no hay manera de pillarles con las manos en la masa. y, cuando lo hacemos, se las arreglan para que las acusaciones sean improcedentes, que no ilegales, se lo recuerdo.
– y eso cómo lo sabe usted?
– eso lo sabe todo el país.
– y tiene pruebas? de que lo sabe todo el país, quiero decir.
– no, claro, pero se palpa en la calle. se ve, se nota.
– como se nota que nos persiguen. si no, por qué nos tienen que poner esposas ante los medios cuando nos sacan del furgón policial?
– porque son ustedes unos delincuentes.
– pero esas no son formas, hombre.
– tiene razón, ahí le doy la razón. alguien se pasó un poco. pero que conste que nosotros pedimos que no se les pusieran.
– entonces habrá que investigar quién ha sido el que se ha saltado la orden.
– claro, claro. creemos una comisión de investigación.
– completamente de acuerdo. lo ponemos por escrito?
– por supuesto. si no lo ponemos por escrito, no tendremos fotos.
– ni fondos, que son casi más importantes.
– bueno, sin fotos no hay fondos.
– toda la razón. hay que tener fondos y fotos.
– y cuántos asesores le parece a usted que podemos poner?
– a ver… cuántos somos. uno, dos… siete y ocho. hagamos números redondos. yo creo que una docena está bien, no?
– me parece un buen número, así todos podrán elegir a uno y así no nos peleamos.
– y un presidente y dos vicepresidentes. y un par de secretarios.
– ponemos vocales?
– no, tampoco hace falta que nos pasemos, que sólo era para lo de las esposas. además, tampoco hay tantos fondos.
– tiene usted razón. es que la costumbre… ya se sabe. oye, y de lo la persecución?
– bueno, un clavo tapa otro clavo, no?
– claro, claro.

no subestimes nunca el poder de la negación. Kevin Sapcey, american beauty.



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