Archived entries for genio

desafío

(escuchando pearl jam, backspacer)

uno de los impagables momentos de la cuarta temporada de una de las mejores series de la televisión inglesa.

Menos Uno: bajen la música, bajen la música.
Prime: oh, oh, qué estará tramando?
Menos Uno: quizá nuestro campeón quiera demostrar sus habilidades en la calle.
Prime: te está retando a una partida de Cifras y Letras Callejero. no puedes aceptar, es demasiado peligroso.
Menos Uno: bueno, qué dices? o es que te preocupa que te humillen frente a tu novia.
Prime: está llamando a Roy tu novia. entre los muros del club Más Ocho, eso es un claro desprecio.
Moss: tienes suerte de que mi novia esté en el baño.
Menos Uno: me vas a contestar o no?
Prime: no. prometimos que esos días habían acabado. no más batallas ilegales de Cifras y Letras Callejero.
Menos Uno: no te he preguntado a ti. se lo he preguntado a él. y bien?
Moss: qué es un Cifras y Letras Callejero.
Primus: más o menos como el Cifras y Letras normal, excepto que se juega en la calle.
Moss: no suena tan peligroso.
Prime: puede hacer bastante frío.
Moss: siempre llevo calzoncillos largos.
Prime: entonces estarás bien.
Menos Uno: oye, sigo estando aquí. qué dices novato?
Moss: vine aquí para beber leche y patear traseros. y me acabo de terminar la leche.

David Crow, Benedict Wong & (el magnífico) Richard Ayoade, the IT Crowd.

will you do the fandango

(escuchando eso de ahí abajo)

en un par de horas nos vamos. chau. unplug. pero no para siempre. sólo quince días. luego volvemos. mientras tanto, la demostración de que la creatividad es el mejor antídoto contra los malos tiempos.

no podran pescarnos, estamos en una misión de Dios. Dan Aykroyd, granujas a todo ritmo (the blues brothers)

funcionarios

(escuchando Keb’Mo, keep it simple)

acabo de leerlo en Mutatis mutandis. y no puedo dejar de pensar que hay cosas que es obligatorio compartir. porque, a algunos, se les está empezando a troquelar mucho la croqueta y puede que pierdan aceite. pero mucho.

resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. nadie se acordaba de ellos. eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.
y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre… es de los funcionarios. los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. nosotros sí. como diría José Mota: ellos? no. nosotros? sí. siendo así que ellos? no. por tanto, nosotros? sí.
la culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de mil euros paga un alquiler mensual de setecientos y soporta estoicamente que un taxista que gana tres mil le diga joder, que suerte, funcionario.
la culpa es nuestra. a poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son… tachan…los funcionarios.
soy funcionario. y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos. y saben qué? no me avergüenzo de nada. no debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). no tengo que pedir perdón. no me tocó la lotería. no gané el premio gordo en una tómbola. no me expropiaron una finca. no me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.
aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. en buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis santos cojones. como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birli-lirloque, en culpables de la crisis.
amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy hija de puta.

ps: si alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra condición de funcionario os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: váyase Usted a la mierda, hombre, a la puta mierda.

(y siguiendo con la película de esta mañana) soy el sentimiento de rechazo de Jack. Edward Norton, el club de la lucha.

sorpresa

administrador del hospital: qué tenemos hoy?
enfermero: un parto.
administrador del hospital: y eso en qué consiste?
dr. Spencer: en sacar a un niño de dentro de la madre.
administrador del hospital: yaya, es asombroso lo que avanza la ciencia.

Michael Palin, Grahan Chapman, John Cleese, el sentido de la vida

homenaje

(escuchando eso de ahí abajo)

hoy no es viernes, pero como si lo fuera. porque, a partir de la hora a la que cada uno abandone su cubículo, tendremos cinco días de asueto y dispersión neuronal. y todo gracias a la religión cristiana. así que, por una vez, agradezcamos eso de vivir en un país laico con festividades que tienen que ver con un señor que vivió hace un montón de años (lo de que sea mago ya es otra cuestión). y homenajeémosle como se merece. un clásico de estas fechas de la manos de cinco de los más grandes genios del humor que ha dado el cine. ahí vamos.

anímate, Brian. ya sabes lo que dicen. algunas cosas en la vida son malas, pueden hasta volverte loco. y otras cosas te hacen despotricar y maldecir. cuando tu vida está en ruinas, no te quejes y ponte a silbar. silbar te va a ayudar a mejorar las cosas. Eric Idle, la vida de Brian.

parecido

(escuchando Bruce Springsteen, working on a dream)

nueve, nueve, nueve, nueve, nueve de cada diez dentistas españoles recomiendan un chicle sin azúcar. hoy, con todos ustedes, entre el público, el hijo de puta que lo recomienda con azúcar. buenas noches, gracias, gracias. desde Madrid, nosaltres. así empezó la terapia de casi dos horas de carcajadas llamada parecido no es lo mismo. Juan Carlos Faemino y Javier Cansado llevan veintitantos años sobre los escenarios y siguen tan en forma como el primer día. con el lenguaje como único aliado, construyen fábulas surrealistas, destripando una sociedad casi sin rozarla, y consiguen espectáculo sirva de excusa para sentir que hacía tiempo que no te reías tanto. con alma de contadores de historias e histerias, el público les arropa y se siente cómplice de su humor, un humor aparentemente improvisado, pero estudiando hasta la última coma, incluidos sus ataques de risa sobre el escenario. dos tipos, uno alto y el otro más alto, hablan sin parar de su vuelta al mundo (Gana es un timo, en sus casinos juegas al par y sale impar, juegas al dieciocho y sale el treinta y siete), de su experiencia con una chica de mostrador al querer hablar con el señor Halcón, el de los viajes (que menudo nivel el del personal), del cambio climático (que llegue ya, que hace un frío de cojones. Al Gore, devuélvenos el dinero de los deuvedés), del consumo (las aguas fecales huelen fuerte, pero también huele fuerte Hugo Boss y te clavan sesenta euros por un bote así de pequeño), del humor (si contamos un chiste sin gracia, ustedes se ríen, que es mejor estar aquí que delinquiendo), y de cualquier otra cosa que su verborréica lengua les ofrezca. sólo eso. casi nada. una gozada de espectáculo que bebe de las fuentes de humor inglés, porque fueron a Londres a inspirarse (pero como somos españoles, no nos inspiramos, directamente lo copiamos todo), que te deja con un gran sabor de boca y de mandíbula, los ojos llorosos y la sensación de que no está todo perdido.

acaso no tienen sentido del humor? que son, apolíticos? Javier Cansado, parecido no es igual.

fotos

(escuchando massive attack, heligoland. me fascina la música que se escucha mejor con las luces apagadas)

hay veces en las que uno intenta resumir algo que le llama la atención, pero no termina de encontrar las palabras para hacerlo. entonces escuchan a uno de esos maestros que nos alimentan las neuronas cada día. y se da cuenta de que le queda mucho por aprender.

el otro día, un tío me paró por la calle y me dijo nos podemos hacer una foto? y yo dije bueno, vale. y el tío me abraza. y nos quedamos abrazados allí, sin nadie delante ni nada. y yo le preguntó, oye, quién la va a hacer la foto? y el tío me dice y yo que sé. y yo que sé. el tío había visto que yo hacía fotos y ha dicho ah, pues yo también.
si llega el fin del mundo, la gente estará más pendiente de hacer fotos, que no podrás enviar, porque se acabará el mundo y ya no habrá nadie a quien enviarla, que del fin del mundo.

Andreu Buenafuente, entrevistado por Albert Om.

confesión

(escuchando Juke and the Jack Baker trio presents, Boto and the second liners)

por todos los dioses, qué grandes son algunos guionistas.

(Betty está tumbada en el diván del dr. Hofstadt)
acción de gracias. es muy estresante tener que conseguir reunir a la familia. mi madre no cocinó el año pasado porque ya estaba mal, y este tendré que hacerlo con Gloria. pero es acción de gracias, y agradezco muchas cosas. como esto. esto me ha ayudado. Don cree que no, pero sí lo ha hecho. poder hablar solos, usted y yo y su libretita, me ha sentado bien. aún así, no puedo evitar pensar que lograría ser feliz si mi marido pudiera serme fiel. mi hermano tiene unos hijos muy malos y suele pegarles. Don nunca ha pegado a los niños. es bueno en casa. pero fuera… me doy cuenta todos los días, noches de hotel, a veces perfume, o peor. no sabe qué es una familia. nunca ha tenido una. y siento pena por él. cuando, en realidad, debería estar enfadada, muy enfadada con él. pero escondo la cabeza, como una avestruz. qué curioso, verdad?
(se incorpora y enciende un cigarrillo)
cuando hacemos el amor, a veces es como yo quiero, pero otras se hace evidente que es como lo quiere otra. supongo que yo no soy suficiente. pero puede que el fallo sea él.
(da una larga calada al cigarrillo)

January Jones, mad men.

previa

(escuchando Jimi Hendrix, electric ladyland. porque siempre es bueno escuchar a Hendrix para terminar el año)

hoy, como no podía ser de otra manera, es un día de locos en el que el trabajo se acumula. así que el resumen del año lo dejaremos para enero. de momento, sólo un avance de lo se pretende durante los próximos trescientos sesenta y cinco días. este año entrante tendremos versión en papel de todo esto. o, al menos, de una parte. y seremos un poco más felices, si cabe. y seguiremos escribiendo historias nuevas, viejas y versionando otras ya escritas. continuaremos con la música puesta el ochenta por ciento del tiempo, sintiendo unas películas y olvidando otras, y leyendo todo lo que podamos justo antes de que las olas nos lleven a otro sueño entre espuma de letras. hablaremos con pasión de la niña con nombre de agua y de su abrazo, alucinaremos con cada nuevo paso de Lluís, compartiremos cervezas y más cosas con los amigos, nos sentiremos arropados por la familia, y contemplaremos otras muchas maravillas. para aquellos que no nos hayan olvidado, estaremos aquí cada día, como (casi) cada día, para (intentar) hacer click en algún sitio. y continuaremos nuestra carretera hasta el párrafo número dos mil. pero, hasta entonces, despidámonos con algo del genial Jim Henson. descomunal.

cuanto más difícil es hacer algo, mayor es la recompensa que te espera al final. Brian Cox, big fish.

Nota

(escuchando the dead pirates, malevolent melody ep. qué grandes, sí señor)

quiero hablarles de un tipo que vivía allá, en el oeste, un tipo llamado Jeff Lebowski. al menos, ese fue el nombre que le dieron sus amorosos padres, pero nunca supo muy bien qué hacer con él. este Lebowski se hacía llamar el Nota. así, el Nota. en mi pueblo, nadie se pondría semejante nombre. había muchas cosas del Nota que no tenían mucho sentido para mí. y lo mismo pienso de la ciudad donde vivía. tal vez esa sea la razón por la que aquel condenado lugar me pareció tan interesante. lo llaman la ciudad de Los Ángeles. esa no es precisamente la impresión que me dio, pero reconozco que hay buena gente por allí. mentiría si dijera que he estado en Londres, nunca he estado en Francia, y no he visto a ninguna reina en paños menores, como dijo aquel. pero les diré algo, después de conocer Los Ángeles, creo que he visto algo más asombroso que cualquier cosa que hayan podido ver en uno de esos lugares. y, además, en mi idioma. así que puedo morir con una sonrisa sin tener la sensación de que el Señor me la ha jugado. bien, pues, esta historia que les voy a contar tuvo lugar a comienzos de los noventa. eran los días de nuestro conflicto con Sadam y los irakíes. lo menciono sólo porque a veces hay un hombre, no diré un héroe porque qué es un héroe? pero a veces hay un hombre, y aquí me estoy refiriendo al Nota… a veces hay un hombre que es el hombre de ese momento y ese lugar. está en su sitio. y ese es el Nota en Los Ángeles. y, aunque sea un auténtico vago, y el Nota ciertamente lo era, seguramente el hombre más vago del condado de Los Ángeles, lo cual le convierte en favorito al hombre más vago del mundo. pero a veces hay un hombre… a veces hay un hombre… vaya, he perdido el hilo. pero, qué demonios, ya lo he presentado bastante.

Sam Elliot, el gran Lebowski.



Copyright © 2004–2009. All rights reserved.

rss. fet amb wordpress sobre el tema modern clix, un disseny de Rodrigo Galindez. cuinat a foc lent per useixantaquatre.com