Archived entries for cine

coincidencias

(escuchando cómo se disipa la niebla más espesa y duradera que he visto en años)

diálogo tipo que podría aplicarse a los últimos acontecimientos ocurridos en este país, modificando sus protagonistas y el hecho en cuestión. o no?

Allen Richmond: qué sabemos, por ahora?
Gloria Russell: bueno, hemos revisado su matrícula. robó el coche de un lote de vehículos recuperados por la policía.
Allen Richmond: no se trata de un loco, verdad? ha contacto con nosotros?
Gloria Russell: Burton no cree que lo haga.
Allen Richmond: estoy de acuerdo. pido disculpas por mi comportamiento. no volverá a pasar. considéralo un mosquito en el limpiaparabrisas. y, por lo que a mí concierne, eso es lo que es ese tipo.
Gloria Russell: bueno, yo creo que puede llegar a ser algo más. él lo vio.
Allen Richmond: él no vio nada. vio a una mujer borracha a la que le gusta demasiado el sexo duro. es un ladrón. quién va a creerle? después de todo, no es que tenga ningún tipo de evidencia de nada.

Gene Hackman & Judy Davis, poder absoluto

franceses

(escuchando of monsters and men, my head is an animal)

Calvin Candie: Tarta blanca?
dr. King Schultz: no me gustan los dulces, gracias.
Calvin Candie: está pensando en que he conseguido ganarle esta partida, eh?
dr. King Schultz: en realidad, estaba pensando en ese pobre diablo que que ha echado a los perros esta mañana, D’Artagnan. y me estaba preguntando qué hubiera hecho Dumas al respecto.
Calvin Candie: disculpe?
dr. King Schultz: Alexander Dumas. escribió Los tres mosqueteros. imagino que debe ser usted un admirador. le puso a su esclavo el nombre del protagonista de su novela. si Alejandro Dumas hubiera estado aquí hoy, qué hubiera hecho?
Calvin Candie: duda que lo aprobara?
dr. King Schultz: sí. su aprobación sería una proposición, como mínimo, dudosa.
Calvin Candie: un franchute de corazón blando?
dr. King Schultz: Alejandro Dumas es negro.

Leonardo diCaprio & Christop Waltz, Django unchained.

buon giorno e buona finne settimana.

historias

(escuchando radio3)

le he contado dos historias que ocurrieron en doscientos veintisiete días. ninguna explica las razones del hundimiento del Tsimtsum. objetivamente, para usted, no hay diferencias entre una y otra. no puede probar cuál de las dos es la verdad. tiene que creer en mi palabra. en las dos, el barco naufraga, toda mi familia muere y yo sufro. así que, dígame, ya que no existen diferencias y no puede probarlas de ninguna manera, qué historia prefiere? cuál es mejor?

Irrfan Khan, la vida de Pi.

individuos

(escuchando Patti Smith, banga, qué bueno, qué bueno, qué bueno)

Brian: por favor, por favor. escuchad, tengo una o dos cosas que deciros.
multitud: dínoslas, dinos las dos.
Brian: lo siento. mirad, estáis equivocados. no tenéis por qué seguirme. no tenéis por qué seguir a nadie. tenéis que pensar por vuestra cuenta. cada uno es un individuo!
multitud: sí, cada uno es un individuo.
Multitud de seguidores de Brian
Brian: todos sois diferentes.
multitud: sí, todos somos diferentes.
una voz entre la multitud: yo no.
Brian: cada uno tiene que resolver sus problemas.
multitud: sí, cada uno que resuelva sus problemas.
Brian: …
multitud: dinos más.
Brian: no, a eso voy. que nadie os dice lo que debéis hacer. de lo contrario…
madre de Brian: se acabó, se acabó. a dentro.
Brian: ay, mamá, déjame.
multitud: uuh, no ha pasado un minuto.
madre de Brian: sí que ha pasado.
multitud: no, no ha pasado.
madre de Brian: bueno, ya está bien, fuera de aquí.

The Monty Python, la vida de Brian.

entrevista

(escuchando Jane’s addiction, simpathy for the devil)

no sé si alguno ha intentado algo así, pero sería una gozada intentarlo, no?

narrador: Virgil y Luisa se trasladan a otro estado de la unión y tratan de empezar una nueva vida. Virgil tiene las mismas dificultades de siempre para encontrar trabajo. finalmente, se entera de una oportunidad en una compañía de seguros. desesperado, va dispuesto a mentir si es necesario para conseguir el trabajo que se ofrece.
entrevistador: siéntese, por favor. su nombre?
Virgil: señor Cualquiera. Cu-al-qui-e-ra.
entrevistador: señor Cualquiera, ha trabajado usted antes en alguna oficina?
Virgil: sí, señor.
entrevistador: y dígame, en qué clase de oficina?
Virgil: rectangular.
entrevistador: tiene usted experiencia en el manejo de computadores digitales de alta velocidad?
Virgil: sí, señor.
entrevistador: dónde?
Virgil: mi tía tiene uno.
entrevistador: y a qué se dedica su tía?
Virgil: a cosas de tías.
entrevistador: dice usted que ha trabajado en una oficina, en una empresa de fabricación o de servicios?
Virgil: de fabricación.
entrevistador: de algo que se pueda comer?
Virgil: no siempre, unos días sí y otros no.
entrevistador: los días laborables?
Virgil: ah, pues eso depende. lo siento, se le ha pasado el tiempo de las preguntas y no ha sido capaz de adivinar mi trabajo. así que no tengo más remedio que darle yo la respuesta. yo fabricaba zapatos comestibles para escaladores de alta montaña, sabe usted? siento mucho que no lo haya adivinado, pero, aún así, se ha ganado diez dólares. enhorabuena y muchas gracias. que tenga más suerte la próxima vez. ha sabido competir con dignidad.

Jason Beck, Michael L. Davis & Woody Allen, toma el dinero y corre.

teoría

(escuchando los coches pasar)

aplíquese a muchas, demasiadas, noticias de las que aparecen en los periódicos estos últimos meses.

Marcos: te gustan los tipos a vos?
Juan: …
Marcos: quiero decir, cogerías con un tipo?
Juan: no.
Marcos: bueno, no cogerías con un tipo si te ofreciera… diez mil dólares?
Juan: no.
Marcos: diez mil, buena guita.
Juan: no.
Marcos: y si te diera veinte mil? guita de verdad, todo para vos.
Juan: no.
Marcos: cincuenta mil dólares.
Juan: no.
Marcos: quinientos mil.
Juan: …
Marcos: te das cuenta? putos no faltan, lo que faltan son financistas.

Ricardo Darín & Gastón Pauls, nueve reinas.

despertar

(escuchando the clash, the story)

me llamo Lester Burnham. este es mi barrio. esta es mi calle. esta es mi vida. tengo 42 años. en menos de un año habré muerto. claro que eso no lo sé aún. y, en cierto modo, ya estoy muerto. aquí me tienen, cascándomela en la ducha. para mí, el mejor momento del día. a partir de aqui todo va a peor. esta es mi esposa, Carolyn. se han fijado que el mango de las tijeras de podar hacen juego con sus zuecos? no es por casualidad. Dios, sólo con verla, me agoto. no siempre ha sido así, antes era feliz. éramos felices. mi hija Jane. hija única. Jane es la típica adolescente malhumorada, insegura, confusa. me gustaría decirle que se le pasará, pero no quiero mentirle. tanto mi mujer como mi hija piensan que soy un gran perdedor. y tienen razón, he perdido algo. no estoy muy seguro de lo que es, pero sé que no siempre me he sentido tan apático. pero, saben una cosa? nunca es tarde para recuperarse.

Kevin Spacey, american beauty

cuentas

(escuchando Florrie, introduction)

el tiempo se contrae y se dilata a su antojo. y, si encima cambias de horarios, jornadas y compañeros de trabajo, se hace complicado hacerle un hueco a las viejas tradiciones (que llevamos ya un montón de años). pero se le hará. es uno de los propósitos. y hay que cumplirlo. o intentarlo, por lo menos. ahí quedan mis excusas y disculpas. y el cine del viernes, claro.

sargento Gerry Boyle: hay dinero en la casa?
agente Aidan McBride: qué? no. bueno, no lo he comprobado.
Sergeant Gerry Boyle: no has comprobado si hay dinero en la casa, qué clase de jodido poli eres?
agente Aidan McBride: …
sargento Gerry Boyle (mirando una pintada en la pared, junto al cadáver): cinco y medio… cinco y medio, qué coño significará eso?
agente Aidan McBride: hay una peli llamada Ocho y medio. de Fellini. y otra llamada Seven.
sargento Gerry Boyle: vas a enumerar un montón de películas que contengan números? yo también puedo hacerlo. ese es tu concepto de trabajo policial?
agente Aidan McBride: bueno, puede que, para el asesino, sea la víctima cinco y medio.
sargento Gerry Boyle: sigue.
agente Aidan McBride: es posible que ya matara a cuatro personas y sólo mutilara a otra, que le cortara las piernas. eso sería el medio. y él sería su víctima número cinco y medio.
sargento Gerry Boyle: interesante teoría. o sea que insinúas que podría tratarse de un asesino en serie.
agente Aidan McBride: es una posibilidad.
sargento Gerry Boyle: pues sería una primicia en Gallway.

Brendan Gleeson & Rory Keenan, el irlandés.

hoy y mañana

(escuchando hoy empieza todo, radio 3)

llega con retraso, una semana (y un mes) después de las últimas líneas antes de decirle hola a las siestas con sofá, café con hielo y un libro entre los dedos, que se cansan y dejan caer las páginas y los párpados, justo después de comer, cuando se sincronizan los sueños. pero llega. el principio de curso, el final del verano, septiembre, el año. llega. y, aunque el día es día de películas, es necesaria una lista de cosas que han pasado y habrá lucha para que sigan pasando. con película incluida en cada punto, por supuesto.

– hablar de cosas importantes y de todo lo demás. como con los niños, que te miran y escuchan y cuentan y ríen y lloran, con ella, con la que cada día es un poco mejor, aunque haya barrancos y olas de proporciones impensables, con ellas dos, que siguen ayudándonos a creer en nosotros, con ellos dos, con los que tenemos aventuras solos y acompañados y las seguiremos teniendo, con ellos ahora cuatro, que suman personas en lugar de restarlas, con ellos cuatro, que siguen ahí a pesar de las montañas rusas. un placer: antes del amanecer y, justo después, antes del atardecer.

– cocinar con música puesta y delantal y copa de vino o cerveza. olvidar algunos vicios del paladar y cambiarlos por otros. con lista de platos y de la compra. por ellos y por nosotros. por la emoción de las papilas gustativas y el estado de ánimo que produce. por que los fogones pueden ser un arte sencillo y preciso. una obligación: deliciosa Martha.

– salir más allá del pueblo, correr aventuras en tren, avión, barco, coche, bicicleta, moto y zapatillas deportivas. dejar los teléfonos apagados y sin cobertura. estimular los momentos de esos que se recuerdan porque salen en las fotos de la memoria. probar cosas y dejar que cada lugar nos regale un poco y dejarnos un trocito en alguna esquina, casi impredecible. una bocanada de aire: hacia rutas salvajes.

– ver películas, muchas, porque sí, porque hace falta, porque es un placer, y porque incluso las peores son películas. devorar fotogramas en pantalla grande y en pantalla más pequeña. recomendadas y sin recomendar. sólo y acompañado de ella y de todos los demás. una emoción: la rosa púrpura del Cairo.

– escribir y leer. dejar que el cerebro se desconecte y que sean las manos las que dicten las teclas a pulsar y las secuencias a dibujar. libre, sin ataduras ni hambre de respuesta, por el gusto de hacerlo y de volver a ejercitar las ideas, el ritmo de las letras en el corazón. una historia magnífica: más extraño que la ficción.

– escuchar música. en vinilo casi siempre y en otros formatos también. no sólo de fondo. escuchar. y dejar que ellos escuchen y, si quieren, entiendan y sientan los instrumentos, los ritmos, las melodías, las letras. Miles Davis y The Clash. dejarse convencer sin prejuicios. una imprescindible: alta fidelidad.

– trabajar con todo en el asador. con normas, porque en esto nos jugamos mucho más que un par de euros, porque es obligatorio el movimiento para estar vivo, porque hay que salir de ésta con la sensación de que estás haciendo bien las cosas, porque para todo hay un momento y cuando se trabaja, se trabaja. porque la inspiración siempre llega, pero hay que hacer muchos dibujos antes de darte cuenta de que es imposible trazar un camino ordenado para llegar. porque hay que demostrar y demostrarse que crees en esto. una inspiración: lugares comunes.

– amar. así, a tutiplén y sin medida. un aplauso, por favor: adivina quién viene esta noche.

me doy cuenta que estoy muy emocionado, casi no puedo estar sentado o tener la cabeza tranquila. creo que es la emoción que sólo un hombre libre puede sentir, un hombre libre al principio de un largo viaje cuyo final es incierto. espero poder cruzar la frontera, espero poder ver a mi amigo y estrechar su mano, espero que el Pacífico sea tan azul como siempre he soñado. y espero nunca más perder la esperanza. Morgan Freeman, cadena perpetua.

click

(escuchando Dexy’s midnight runners, searching for the young soul rebels)

han sido muchos días de estar callado. falta de minutos y muchos trabajo achacado a que esto va a estar cerrado un mes y hay que dejarlo todo pulido hasta la última coma. tal incluso demasiado pulido en forma y olvidado en contenido. pero no nos vamos a meter donde no podemos meternos ni nos interesa. así que hoy, último día laborable en este gabinete para el que suscribe hasta que llegue septiembre, hagamos como que es viernes y háblese de las dos últimas películas.

la delicadeza. una pequeña joya en la que todo es lo que parece y lo cotidiano da un respiro a la neurona y un guiño al corazón. una preciosa historia de seres humanos guapos y feos, pequeños y grandes, dónde el hambre por una sonrisa tiene más arte que muchas otras propuestas que vienen desde el otro lado del mar. sencilla de emociones y complicada de ejecución, consigue que uno se congratule de haberse sentado en la sala a que le cuenten. Tatou cada día más Hepbourn y el que podría ser el amigo simpático del protagonista que acabará con la amiga simpática de la protagonista en un papel que nunca es el suyo, pero que esta vez sí. una bocanada de aire.

el caballero oscuro, la leyenda renace. un espectáculo de emociones góticas que nos rinde aún más si cabe a los pies de Christopher Nollan y su idea de trilogía heroica. un final redondo para una historia que empezó hace años, en la que los personajes tienen mucho que decir y la acción lo justo para compensar. un final casi perfecto en el que hay pocos peros y muchos aplausos. oscura, triste, con una catwoman que ha resultado ser la mejor posible y un listón que hace que se compadezca al que tenga que continuar la saga del hombre murciélago. como dicen por ahí, funciona como un reloj suizo. a lo que añadimos: y se disfruta como su chocolate.

y luego dejemos que sean los guionistas los que digan alguna cosa antes de que nos desenchufemos de este experimento que espero poder continuar el curso que viene. mientras tanto, niños, amor, sol, luna, mar, cine, música, amigos, pa amb oli i tramponet, helados, más amor y una cervecita bien fría. salut.

después de morir mi padre, empecé a venir mucho aquí. imaginaba que el mundo era una gran máquina. en las máquinas nunca sobran piezas, sabes? tienen el número exacto que necesitan. por eso pensé que, si el mundo entero era una gran máquina, yo no podía sobrar. tenía que estar aquí por alguna razón. y eso significa que tú estás también por alguna razón. Asa Butterfield, la invención de Hugo.



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