Archived entries for carcajadas

monarquía

(escuchando a las cigarras)

las situaciones más surrealistas requieren diálogos surrealistas. no?

Arturo: porque yo soy Rey.
aldeano: y como lo consiguió? explotando a los trabajadores, aferrándose a un dogmatismo imperialista que perpetúa las diferencias económicas y sociales de nuestra sociedad.
Arturo: silencio! te ordeno que te calles!
aldeano: ordena, eh? pero quién se creerá que es?
Arturo: soy vuestro Rey.
aldeano: ah, si? pues yo no le voté.
Arturo: a los reyes no se les vota.
aldeano: entonces, cómo llegó a ser Rey?
Arturo: la dama del lago, con el brazo enfundado en brillante seda, sacó una espada del fondo de las aguas significando así la divina providencia que yo, Arturo, debía portar la espada. por eso soy vuestro Rey.
aldeano: oiga, que a una mujer le dé por repartir espadas mojadas no es base para un sistema de gobierno. el supremo poder ejecutivo deriva de la voluntad de las masas, no de una absurda ceremonia acuática.
Arturo: silencio.
aldeano: no pretenderá ostentar el supremo poder ejecutivo porque una furcia natatoria le tiró una espada… lo mismo podía ir yo por ahí diciendo que soy Emperador porque una tia me lanzó una cimitarra… me llevarían al manicomio!
Arturo: pero bueno, te quieres callar?
aldeano: ah, ya está. la violencia inherente al sistema. socorro, socorro! me están reprimiendo!

Grahan Chapman & John Cleese, los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores.

licencia

(escuchando Eli ‘Paperboy’ Reed meets the pepper pots, time and place. pure soul + rock’n’rol big band = omg!)

basado en una historia total y absolutamente verídica. básicamente reproduce la petición de un hombre a su ayuntamientp.

Mario López Sánchez, un autónomo vecino de Montijo, un pueblo de Badajoz, con un domicilio determinado, un teléfono concreto y un dni que le acredita como ciudadano de este país, se dirigió a su ayuntamiento, el diecinueve de julio del año pasado, y entregó la siguiente petición.

después de haberme dirigido a esta y a anteriores comisiones de gobierno para manifestar los problemas que me afectan como ciudadano y empresario, ya sea solicitando el cumplimiento de la reglamentación para para barreras arquitectónicas, el cumplimiento de las ordenanzas de venta ambulante, los daños y perjuicios ocasionados por la cría ilícita de animales domésticos, delitos contra la salud pública, trato inadecuado de la policía local, cumplimiento de las leyes urbanísticas en materia de seguridad vial… y un largo etc, lamento tener que decirles que me siento agraviado por esta y por las anteriores comisiones de gobierno, ya que sólo he recibido respuestas divagantes, que no se ajustan a la legalidad vigente, o por el contrario silencios administrativos reiterados, que me colocan en una situación de total indefensión ante la administración.
mi petición y la percepción de muchos ciudadanos ante la pasividad de las autoridades municipales y los gobiernos municipales es la de que somos víctimas de una burla constante y cruel.
por ello, y por no encontrar otro remedio para solventar mis problemas y los de mis vecinos a corto y medio plazo, solicito presupuesto para la licencia de obra de la estación orbital de destrucción masiva “Estrella de la Muerte”, que se situará a 400 kilómetros de altura en perfecta alineación sobre la superficie de Montijo.
La estimación de gastos para su próxima construcción está situada en sesenta billones de euros, que se dividen en:
esqueleto de titanio, revestimiento de acero galvanizado, armamento de corto alcance, armamento nuclear de destrucción masiva, albañilería interior, fontanería, instalación eléctrica, chapa y pintura.
sin más, respetuosamente se despide:
Mario López Sánchez.

hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes. Frank Oz, el imperio contraataca.

ellos

(escuchando bso drivre, Cliff Martinez, de las mejores películas de este año que acabamos de empezar, afirmo)

han pasado quince días muy despacio y con muchas ganas. han pasado muy pocas cosas y muchas emociones. comidas y cenas, cafés y charlas, viejos amigos y cervezas, uvas y baile, regalos inesperados y cine en mayúsculas y en minúsculas, sofá y manta, visitas fuera y dentro, abrazos y miradas, y ellos. los niños han sido los protagonistas de dos semanas de sus manos en las nuestras, andando, corriendo, haciendo carreras, en una sala de cine donde la cara se ilumina durante una hora y media, sobre la espalda con la boca abierta gritándole a los reyes Majos que ha sido bueno y que Lola también, rompiendo el papel de regalo y enseñándole al mundo que ahora tiene un dragón llamado Desdentado, voliéndose loca de alegría cuando le daban otro paquete envuelto, durmiendo o no en la misma habitación que sus primos, creciendo por segundos, riéndose mucho y jugando todos juntos a lo mismo y a cosas distintas, aprendiéndose diálogos de películas para usarlos luego en sus aventuras con los cliks. ellos son los que han marcado y marcan horarios de descanso y de trabajo, los que te hacen ser un poco mejor cada día y te descubren que esto era lo que habías estado buscando todo este tiempo, que te da rabia volver a trabajar, porque ya no les verás todo el día, que quieres enseñarle todo lo que sabes y que te enseñen todo lo que saben y aprenden, que ahora ya no hay nada si no están ellos, que ya no hace falta encontrar nada más, que cada uno de los ochenta y cuatro mil seiscientos segundos que tiene el día es un regalo para ellos y para nosotros. nosotros, tan nosotros ahora. tan nosotros.

sólo quería que supieras que estar a tu lado ha sido lo más bonito que me ha pasado nunca. Ryan Gosling, driver.

tres

(escuchando superstereO, funk that! gracias, Hugo, por estos herederos de Jamiroquai y Ortophonk)

uno.
reírse es mágico. y reírse mucho es mágico y terapéutico. por eso, juntarse con los amigos para tan noble actividad resulta necesario para la salud mental y emocional del resto del mes. tirar de cada frase para convertirla en una historia hilarante es una actividad que se alimenta por sí sola. con cada nueva anécdota se genera un nuevo mito y un saco nuevo de carcajadas que saldrán a relucir en cada convocatoria. sólo hay que mirarse para saber que el plumón es mucho más que el relleno de un sofá.

dos.
un lienzo en blanco para dejar que la imaginación de los niños continúe creciendo. pintura en las manos y otro saco de diversión. se manchan el pelo, la ropa, los brazos y la cara. los cinco dedos en un plato de colores y luego a la tela. y más colores y más huellas. algunas fotos y un baño posterior. ser feliz cuesta muy poco cuando ellos lo son y tú acompañas cada movimiento con la mirada y los brazos. nadie habla de estos momentos, pero son los que realmente hacen que todo valga la pena. hay muy pocas cosas que sean mejor. de hecho, es posible que ninguna.

tres.
llama para que le invitemos a desayunar. y viene cargado de felicidad embutida en un abrigo de madame y maxicosi. estar a su lado, compartiendo cruasán y café con leche, galletas de cacahuete y juegos con las vías del tren, consiguen que esos pequeños momentos sean de los que se quedan guardados. parece poco, pero, desde este lado, es enorme. luego hay pizza y tenis con los que no se van ni se irán. qué bien, que la vida nos regale amigos como éstos.

cierre.
hay algo comparable a compartir sofá y manta? qué bien, estos dos días. y aún queda una semana intermitente en la que se prevé lluvia. yupi.

desafío

(escuchando pearl jam, backspacer)

uno de los impagables momentos de la cuarta temporada de una de las mejores series de la televisión inglesa.

Menos Uno: bajen la música, bajen la música.
Prime: oh, oh, qué estará tramando?
Menos Uno: quizá nuestro campeón quiera demostrar sus habilidades en la calle.
Prime: te está retando a una partida de Cifras y Letras Callejero. no puedes aceptar, es demasiado peligroso.
Menos Uno: bueno, qué dices? o es que te preocupa que te humillen frente a tu novia.
Prime: está llamando a Roy tu novia. entre los muros del club Más Ocho, eso es un claro desprecio.
Moss: tienes suerte de que mi novia esté en el baño.
Menos Uno: me vas a contestar o no?
Prime: no. prometimos que esos días habían acabado. no más batallas ilegales de Cifras y Letras Callejero.
Menos Uno: no te he preguntado a ti. se lo he preguntado a él. y bien?
Moss: qué es un Cifras y Letras Callejero.
Primus: más o menos como el Cifras y Letras normal, excepto que se juega en la calle.
Moss: no suena tan peligroso.
Prime: puede hacer bastante frío.
Moss: siempre llevo calzoncillos largos.
Prime: entonces estarás bien.
Menos Uno: oye, sigo estando aquí. qué dices novato?
Moss: vine aquí para beber leche y patear traseros. y me acabo de terminar la leche.

David Crow, Benedict Wong & (el magnífico) Richard Ayoade, the IT Crowd.

sorpresa

administrador del hospital: qué tenemos hoy?
enfermero: un parto.
administrador del hospital: y eso en qué consiste?
dr. Spencer: en sacar a un niño de dentro de la madre.
administrador del hospital: yaya, es asombroso lo que avanza la ciencia.

Michael Palin, Grahan Chapman, John Cleese, el sentido de la vida

parecido

(escuchando Bruce Springsteen, working on a dream)

nueve, nueve, nueve, nueve, nueve de cada diez dentistas españoles recomiendan un chicle sin azúcar. hoy, con todos ustedes, entre el público, el hijo de puta que lo recomienda con azúcar. buenas noches, gracias, gracias. desde Madrid, nosaltres. así empezó la terapia de casi dos horas de carcajadas llamada parecido no es lo mismo. Juan Carlos Faemino y Javier Cansado llevan veintitantos años sobre los escenarios y siguen tan en forma como el primer día. con el lenguaje como único aliado, construyen fábulas surrealistas, destripando una sociedad casi sin rozarla, y consiguen espectáculo sirva de excusa para sentir que hacía tiempo que no te reías tanto. con alma de contadores de historias e histerias, el público les arropa y se siente cómplice de su humor, un humor aparentemente improvisado, pero estudiando hasta la última coma, incluidos sus ataques de risa sobre el escenario. dos tipos, uno alto y el otro más alto, hablan sin parar de su vuelta al mundo (Gana es un timo, en sus casinos juegas al par y sale impar, juegas al dieciocho y sale el treinta y siete), de su experiencia con una chica de mostrador al querer hablar con el señor Halcón, el de los viajes (que menudo nivel el del personal), del cambio climático (que llegue ya, que hace un frío de cojones. Al Gore, devuélvenos el dinero de los deuvedés), del consumo (las aguas fecales huelen fuerte, pero también huele fuerte Hugo Boss y te clavan sesenta euros por un bote así de pequeño), del humor (si contamos un chiste sin gracia, ustedes se ríen, que es mejor estar aquí que delinquiendo), y de cualquier otra cosa que su verborréica lengua les ofrezca. sólo eso. casi nada. una gozada de espectáculo que bebe de las fuentes de humor inglés, porque fueron a Londres a inspirarse (pero como somos españoles, no nos inspiramos, directamente lo copiamos todo), que te deja con un gran sabor de boca y de mandíbula, los ojos llorosos y la sensación de que no está todo perdido.

acaso no tienen sentido del humor? que son, apolíticos? Javier Cansado, parecido no es igual.

repetición

(escuchando Keb’Mo, keep it simple)

hace ya siete años que Harold Ramis se fue a un pueblo de Pensilvania con Bill Murray y Andy McDowell antes de los anuncios de crema, y decidieron hacernos reir a carcajadas.

el despertador cambia de hora y marca la seis de la mañana. la radio se pone en marcha. Sonny & Cher cantan i’ve got you. buenos días, excursionistas. no se olviden de sus bufandas porque hace frío fuera. mucho frío, que creías que estábamos en Miami Beach? Phil, el hombre del tiempo del canal 9, mira extrañado el aparato que le acaba de despertar y le dice chicos, habéis puesto la cinta de ayer. se levanta medio dormido y se lava la cara. en la radio afirman que hoy es el día de la marmota. un momento, qué ocurre. Phil mira por la ventana. varios coches se dirigen al parque, seguidos por grupos de personas a pie. en el pasillo de la pensión, se encuentra al mismo tipo que ayer que le pregunta lo mismo que ayer. qué está pasando aquí? en el comedor, los mismos comensales. la dueña de la pensión le pregunta si ha dormido bien, si quiere café. Phil no entiende qué está ocurriendo. es el día de la marmota. otra vez. qué ha pasado? en la calle, le pregunta a una mujer dónde va todo el mundo? al parque Gobbler, es el día de la marmota, le contesta con como diciendo no puede ser que no se haya enterado. pero sigue siendo una vez al año, verdad? la cabeza del del hombre del tiempo intenta ordenar los acontecimientos. no puede ser. cómo es posible que ocurra otra vez? en la calle principal de la ciudad de Punxsutawney se cruza con el mismo hombre pobre que le pide algo para comer. Phil continúa andando. alguien le llama. Ned Ryerson, un antiguo compañero del instituto. vende seguros. el hombre del tiempo lo esquiva como puede y se dirige al parque Gobbler. el maldito día de la marmota. otra vez.

Rita: Phil, por qué no eras así ayer por la noche? te quedaste dormido.
Phil: fue el final de un día muy largo.

Andy McDowell & Bill Murray, atrapado en el tiempo.

tres pantallas

(escuchando Ben Harper and the relentless7, white lies for dark times)

viernes.
cuando explican que alguien ha tardado doce años en realizar una película, sabes que vas a ver una obra de una precisión minuciosa. que no se habrá dejado ningún detalle sin estudiar, nada sin retocar doce veces, una por año al menos, y que no habrá ni un fallo en toda la producción. esperas que te emocionen un poco, que te hagan sentir algo más allá del corazón acelerado, las manos apretando con fuerza los brazos de la butaca, el nudo en la garganta. y que será un espectáculo tan fascinante que tardarás años en volver algo así. sabes que no le faltará de nada. bueno, casi de nada. oye, tú has visto el guión por alguna parte? no. alguien ha visto el guión? el guión? había un guión? claro, tiene que haber un guión. yo creo que no. no lo encargaste tú? no, yo no encargué nada. joder, y ahora qué hacemos? bueno, tranquilos. esto va a ser tan alucinante que nadie se va a dar cuenta de que no hay guión. bueno, pero los actores tendrán que decir algo, no? joder, que tenemos a Sogourney Weaver. claro, claro. a ver, tú, el chaval de los bocatas, tu no querías ser guionista? sí, señor Cameron. vale, pues escríbeme un guión para mañana, que hay que empezar a rodar en un mes y no tenemos frases. toma, esta es la historia. ponle diálogos. sí, señor Cameron. ala, solucionado. qué lástima de Avatar, por todos los dioses.

sábado.
por suerte, Spike Jonze sí tenía guionista. y talento. y alma. y muchas ideas. Max escucha, siente, juega, ríe, llora, con una cámara casi documental, con un alma más grande que la de más de la mitad de la cartelera. donde viven los monstruos, cuánta sinceridad en una historia tan adaptada, pero tan original como su director. una gozada no apta para todos los públicos, el mundo visto con los ojos de un niño, con sus juegos absurdos, sus miedos, sus anhelos, sus sentimientos. emociona saber que todavía hay directores que son capaces de vender una idea y luego rodarla como les da la gana, con firma y todo. emociona meterse en una sala de cine y notar que se ha hecho lo mejor posible con una idea y que se ha dado todo por plasmar una visión muy distinta a la que nadie espera. una gozada emocional.

domingo.
Sheldon y Leonard son dos físicos teóricos que saben un montón de todo. pero sólo en teoría. la práctica es otra cosa. y ahí radica el humor. un humor que no trata a los espectadores como tontos ni olvida que la audiencia es fiel, siempre y cuando tengas algo que contar. y ellos saben de todo, así que siempre tienen algo que contar. su Teoría del Big Bang es una de esas pequeñas series a las que te enganchas sin querer, pero ya no puedes dejar de verlos ni de reirte hasta que no hayas terminado con todo. otra gozada televisiva que refuerza nuestra teoría sobre el viaje de los guionistas de cine a pantallas más pequeñas y libres (aunque sólo sea un poco).

Clementine: se acaba, Joel. pronto desaparecerá.
Joel: lo sé.
Clementine: qué hacemos?
Joel: disfrutar de ello.

Kate Winslet & Jim Carrey, olvídate de mí.

Nota

(escuchando the dead pirates, malevolent melody ep. qué grandes, sí señor)

quiero hablarles de un tipo que vivía allá, en el oeste, un tipo llamado Jeff Lebowski. al menos, ese fue el nombre que le dieron sus amorosos padres, pero nunca supo muy bien qué hacer con él. este Lebowski se hacía llamar el Nota. así, el Nota. en mi pueblo, nadie se pondría semejante nombre. había muchas cosas del Nota que no tenían mucho sentido para mí. y lo mismo pienso de la ciudad donde vivía. tal vez esa sea la razón por la que aquel condenado lugar me pareció tan interesante. lo llaman la ciudad de Los Ángeles. esa no es precisamente la impresión que me dio, pero reconozco que hay buena gente por allí. mentiría si dijera que he estado en Londres, nunca he estado en Francia, y no he visto a ninguna reina en paños menores, como dijo aquel. pero les diré algo, después de conocer Los Ángeles, creo que he visto algo más asombroso que cualquier cosa que hayan podido ver en uno de esos lugares. y, además, en mi idioma. así que puedo morir con una sonrisa sin tener la sensación de que el Señor me la ha jugado. bien, pues, esta historia que les voy a contar tuvo lugar a comienzos de los noventa. eran los días de nuestro conflicto con Sadam y los irakíes. lo menciono sólo porque a veces hay un hombre, no diré un héroe porque qué es un héroe? pero a veces hay un hombre, y aquí me estoy refiriendo al Nota… a veces hay un hombre que es el hombre de ese momento y ese lugar. está en su sitio. y ese es el Nota en Los Ángeles. y, aunque sea un auténtico vago, y el Nota ciertamente lo era, seguramente el hombre más vago del condado de Los Ángeles, lo cual le convierte en favorito al hombre más vago del mundo. pero a veces hay un hombre… a veces hay un hombre… vaya, he perdido el hilo. pero, qué demonios, ya lo he presentado bastante.

Sam Elliot, el gran Lebowski.



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