rutina

(escuchando Cindy Lauper, Memphis blues. toma ya, la señorita Lauper)

sale temprano de casa y atraviesa todo el pueblo. cuatro grados. entra en la autopista y se encuentra con el tradicional atasco de magníficos coches con conductores nerviosos porque el reloj aprieta. ninguno quiere bajarse de su vehículo, porque compró el más grande, moderno y cómodo que encontró. ninguno quiere dejar que el mundo vea que es una persona como las demás. desde el interior de su escafandra metálica, el mundo se ve más pequeño y ellos más grandes. la cola es monumental. sobre dos ruedas, el aire helado se le filtra por la tela de los vaqueros y los dedos empiezan a tomar un color azulado, a pesar de los gruesos guantes de piel y forro polar. avanza despacio, pero avanza y la autopista cerca del polígono le regala una festival de olores. primero, la fábrica de harina de garrofín, ese espesante natural, le lleva años atrás, cuando el abuelo pasaba las algarrobas poro una máquina de su invención que separaba las semillas y las vendía al peso. él y su hermano se quedaban mirando aquella rejilla que temblaba y hacía bailar la algarroba triturada, con un estruendo infernal y ese aroma dulzón que aún hoy puede recordar en cualquier momento. luego, un instante de olor a carnicería que ocupa cien metros de asfalto. tardaría meses en acostumbrarse si tuviera que trabajar en una carnicería industrial. pero enseguida, el mejor de todos los aromas. el de la fábrica de pan y pastelitos. es posible que ya no exista, pero llega el mismo olor de la tienda Bimbo, cuando su padre trabajaba en el polígono y, algunas tardes esporádicas, se acercaban a la tienda y compraban una caja que rellenaban con bony, tigretón, bucanero y pantera rosa. cada uno tenía el suyo. y ese olor que obligaba a salivar a las pailas gustativas muchas horas antes de pegarle el primer mordisco a la masa de bizcocho forrada de dulce. sonríe, no puede evitarlo. mientras tanto, en las radios de los coches, siguen hablando de Merkel y el logo de las olimpiadas de Madrid. y los conductores esperan.

Santa: qué día es hoy?
Lino: lunes.

Javier Bardem & José Ángel Egido, los lunes al sol.