propuestas

(escuchando como llueve)

no sirve de nada ponerse histéricos y gritar a todas horas por cualquier cosa. eso no nos lleva a ningún sitio. lo que hay que hacer es aportar soluciones. y soluciones económicas. porque la situación es muy grave y la queja y nada más no aporta nada. y, además, hay que hacerlo siguiendo la legalidad vigente y las posibilidades actuales del país. los sindicatos no pueden pedir lo imposible, tienen que ser realistas. y eso es lo que no están haciendo con esta huelga. el tertuliano al que pagan por dar su opinión (igual que al crítico) se ha quedado bastante ancho al decirlo. de echo, el resto de los invitados al programa han tenido que salir del estudio para aplaudir su brillante aportación desde fuera, esperando a que se deshinche. qué argumentos, cuánta verdad en tan pocas palabras unidas por conjunciones y conjugaciones y adverbios y complementos directos y todo eso. ideas claras y posibilidades, eso es lo que hay que poner sobre la mesa, claro que sí. con calma y sin levantar la voz. oiga, señor que manda, que yo no estoy de acuerdo con nada de lo que está haciendo, pero le propongo que haga esto y así seguro que lo soluciona. anda, mira, qué buena idea, eso no se me había ocurrido a mi antes. gracias, señor con números rojos (comunista, seguro), lo tendré muy en cuenta. qué bien, es usted muy amable, señor que manda, muy amable y muy comprensivo con los de aquí abajo. no, gracias a usted por votarme y darme la posibilidad de liderar este país y llevarlo en la buena dirección. ah, claro, es cierto, que era usted el capitán. sí, sí, yo mando y ordeno. bueno, entonces, sabe qué? me lo he pensado mejor. ah!

Alicia (mirando a través del agujero de Picaporte): sí, ahí está. tengo que pasar.
Picaporte: no, tú eres demasiado grande. impasable.
Alicia: dirá usted imposible.
Picaporte: no, impasable. nada es imposible.

Maria Teresita Escobar Rohde & Guillermo Portillo Acosta, Alicia en el país de las maravillas.