nueve y tres

(escuchando dinosaur jr, i bet on the sky)

la chica que se encarga de la agenda en el programa matutino habla de una exposición de fotografía que se inaugura esta misma tarde. no está mal para un lunes, verdad?, le pregunta al presentador y a la audiencia de la que parece haberse olvidado. la verdad es que no, afirma él. le guiña un ojo. al otro lado del mar, el conductor que escucha el programa olvida su destino cuando, sorprendido, se da cuenta de que esa imagen le ha llegado perfectamente nítida a través del dial. pero, además, como es lunes, añade el presentador, vamos a enviarle a nuestros oyentes una dosis extra de vitaminas. él, más experimentado, no se ha olvidado de que hay gente al otro lado y sabe que a ella no le molestará que comparta con todos ellos su estado de ánimo. porque, sabes? tú y yo podríamos ser héroes (silencio), aunque sólo fuera por un día. su mirada entra por el micrófono, recorre el cable que la lleva a la mesa de edición y, de ahí, a la llamada nevera en la que está el servidor que la regalará a los todos los que tengan la emisora sintonizada. la chica que se encarga de la agenda le aguanta la mirada y sonríe, cómplice, algo ruborizada. y tú más, responde en un alarde de ímpetu adolescente casi olvidado. el técnico de sonido, viejo y sabio, le pone la guinda y la banda sonora. el eterno rif de guitarra de los Heroes de Bowie recorre la espina dorsal de los que ya no pueden ni quieren decir nada más en abierto hasta dentro de casi cuatro minutos, cuando vuelvan a subirles el volumen del micro. mientras tanto, en el coche, esas mismas notas escalan la piel de las piernas hacia las caderas, la espalda, los oídos y los ojos del que conduce algo menos pendiente del tráfico y la hora, porque, hasta ya no importa tanto si va un poco justo de tiempo. no, no está nada mal para un lunes.

we can be heroes
just for one day
we can be us
just for one day

David Bowie, heroes.