Kuro & Shiro

(escuchando matti, amumu)

algunos dicen que demasiados cómics reblandecen el cerebro. y no voy a entrar en si están equivocados o no, porque este no es el tema que nos ocupa. además, por suerte, también hay viñetas que te obligan a abrir mucho los ojos y sorprenderte. tekkon kinkreet. impresionante tebeo. descomunal película.

a Blanco, el invierno le pone triste. las noches son largas, los días demasiado cortos. hace frío. y llueve. y la lluvia le hace llorar. ahora Blanco llora. y, aunque Negro no lo está con él, está seguro de que sus ojos están húmedos y de que piensa en la muerte. le conoce lo suficiente como para saber que la meteorología pesa sobre su humor y sobre su condición de huérfano. Blanco es un niño especial, mucho más fuerte y más listo de lo que parece, muchísimo más. Negro contempla el horizonte de edificios destartalados del barrio del Tesoro. desde lo alto del poste que anuncia el nuevo centro comercial sabe que las atracciones y las tiendas y los restaurantes han devorado el alma del barrio, la esencia de un sinfín de personas que conviven con personas. el barrio. su barrio, como le gusta llamarlo. el abuelo le dice que no es una buena costumbre, que el barrio es de la gente que vive en él, que no tiene un solo dueño. pero a Negro le da igual. él duerme con Blanco en la azotea que está sobre el reloj desde hace mucho tiempo, desde que sus padres desaparecieron y ellos se encontraron. y contempla el barrio. un viejo y destartalado coche que nadie sabe como terminó allí les sirve como habitación, armario y despensa. los dos niños saben más de las aceras y los edificios que cualquiera de los que lo controlan. Ratón o los extraterrestres no son nadie comparado con los gatos, uno blanco y uno negro, que se mueven por los tejados sin importarles el hueco que haya bajo sus pies. tienen que sentir el cielo siempre cerca. es la única manera de continuar con vida hasta que puedan cumplir su sueño de construir una casa junto al mar. eso y saber defenderse y atacar. porque Blanco y Negro no son los gatos sólo porque vuelen sobre el barrio. uno no es un gato sólo por sus movimientos, sino también por tener las uñas afiladas. y saber usarlas. pero ahora Blanco llora porque tiene un mal presentimiento. y Negro no lo encuentra. tal vez si cierra los ojos.

aquí el planeta Tierra, agente Blanco. me reciben? cambio. hoy he mantenido la paz en el planeta. cambio. este planeta es un lugar tranquilo y pacífico. cambio y cierro. Michael Arias, tekkon kinkreet.