ego

(escuchando vvaa, little music psichedellic collection, vol. 15)

las palabras quedaron ahí, flotando en el aire, como suspendidas en el bocadillo de un cómic. sabía que no las había usado como debería. sabía que había caído en la única tentación en la que no debía caer, el ego. la respuesta no se hizo esperar y sonó como suena el silencio cuando no hay nadie al otro lado. por favor. no ahora ya no hay por favor, ahora ya no vale de nada pedir por favor. el único error en el que no debía caer. luego dejó que su cuerpo rebotara contra el colchón del sofá. y se hundió en el aire vacío que le había dejado.

César: a ver, cómo quiere que se lo cuente? no lo iba a entender. no lo entiendo ni yo. ella se puso a hacer café, y yo empecé a cotillear en sus cosas. y, de repente, sentí esa estupidez que por lo visto le da a mucha gente.
Antonio: qué sentiste?
César: que la quería. Dios, me da vergüenza hasta decirlo.

Eduardo Noriega & Chete Lera, abre los ojos.