conversación

(escuchando Andy Allo, let’s get it on)

estos últimos días hemos estado experimentando algunos cambios que han radicalizado algo más las relaciones jerárquicas y los dedos se han movido en direcciones que no son del todo deseables, aunque sí necesarias para poder pagar la hipoteca. siento el silencio. feliz viernes.

Walt Kowalski: bueno, qué es lo que quiere?
Padre Janovich: le prometí a tu mujer que te confesarías.
Walt Kowalski: y por qué hizo tal cosa?
Padre Janovich: insistió mucho. Me obligó.
Walt Kowalski: qué manía con prometer cosas no pueden cumplirse no, Padre?
Padre Janovich: hablemos de otra cosa.
Walt Kowalski: de qué?
Padre Janovich: de la vida y la muerte.
Walt Kowalski: de la vida y la muerte? y qué narices sabe usted de la vida y la muerte?
Padre Janovich: quisiera pensar que mucho. soy sacerdote.
Walt Kowalski: ya. se sube a predicar sobre la vida y la muerte pero lo único que sabe es lo que ha aprendido con cuatro curas y el manual del predicador principiante.
Padre Janovich: no sé, la verdad…
Walt Kowalski: la muerte es agridulce, agria por el dolor y dulce por la salvación. eso es lo que sabe sobre la vida y la muerte y es patético.
Padre Janovich: y usted señor Kowalski?
Walt Kowalski: sé mucho. estuve casi tres años en Korea. pegábamos tiros, apuñalábamos con bayonetas, matábamos a críos de 17 años a palazos. cosas que recordaré hasta el día que me muera, cosas horribles, pero con las que tengo que vivir.
Padre Janovich: y qué sabe de la vida?
Walt Kowalski: bueno, he sobrevivido a la guerra, me he casado, he tenido hijos.
Padre Janovich: parece saber mucho más de la muerte que de la vida.
Walt Kowalski: tal vez Padre, tal vez.

Clint Eastwood & Christopher Carley, gran torino.