Archived entries for por la red

sueño

(escuchando Herbie Mann, glory of love)

la imaginación hecha corto. y en stop-motion. magnífico.

solía tener el hábito de pensar en seis cosas imposibles para antes del desayuno. Johnny Deep, Alicia en el país de las maravillas.

estreno

(escuchando garbage, not your kind of peolple. el regreso de una gran banda)

esta no es una vía para anunciar nada, sino para escribir por el placer de escribir. pero la ocasión lo merece.

siguiendo los consejos de Gonzalo y otras mentes pensantes, ha aparecido fancultura, un lugar de cultura peculiar, en el que un grupo de energúmenos que necesitamos de las letras para alimentarnos pretendemos, hablar de lo que nos gusta y de lo que no de todo esto del cine, el teatro, los libros, la música, las series de televisión y las exposiciones de arte. pretencioso? es posible, pero contamos con un grupo de colaboradores expertos en la materia que dejarán el listón muy alto en lo que a conocimientos se refiere. y, el que suscribe, hará un poco lo que pueda.
para todos aquellos que sientan curiosidad (y los que no, también, que necesitamos que entren y opinen), ahí va:
http://www.fancultura.com

y mi estreno, Mad men, cambiar a mejor

magia

(escuchando incubus, light grenades)

en días en los que casi es mejor no levantarse, nuca viene mal un poco de magia.

y yo te escucharé. Hugh Hackman, Australia.

descubrimiento

(escuchando Belle and Sebastian, push barman to open old wounds)

los imperdibles personajes de gràffica.info hablan de Sarah y la semilla, de Ryan Andrews, y, como es habitual en sus textos, sin dar la más mínima posibilidad a la ignorancia, te dejan enganchado a la pantalla.

la madre de Sarah tuvo doce hijos, cinco niños y siete niñas. y Sarah era feliz en aquella casa en la los juegos no terminaban nunca. soñaba con tener una gran familia como esa, así que cuando nos casamos, compramos una casa enorme, llena de habitaciones.

ilustraciones en blanco y negro, emocionantes, dramáticas, mágicas. una historia sencilla que deja la puerta abierta para que entres y hurgues bajo la piel, que habla entre líneas y dice ei, tranquilo, sigue intentándolo, todo va a salir bien. Ryan Andrews es un ilustrador que sabe que si trabajas en lo que te apasiona, no tendrás que volver a trabajar nunca más. dicen en gràffica que dice en su web que vivió a base de sandwiches de mantequilla de cacahuete y agua del grifo durante un tiempo. espero que ahora pueda comer caliente. Ryan Andrews es uno de esos extraños personajes que un día te recomienda alguien y que, sin decir ni una sola palabra, te obliga a seguir su trabajo. por favor, sigan el enlace.

no quiero pasar esto de nuevo. cómo puede ser? cómo puede ser que no haga nada? hace veinticinco años que me pregunto y hace veinticinco años que me contesto lo mismo. déjalo, fue otra vida, ya pasó. no preguntes, no pienses. no fue en otra vida, fue ésta. es ésta. Ricardo Darín, el secreto de sus ojos.

origen

(escuchando Rebeca Ferguson, heaven. a esto le llamo yo música en sin artificios)

hace unas semanas, la imagen de una joven sujetando un montón de libros como si fueran globos devolvió este cuento. hoy, el origen de la imagen ha aparecido en esta pantalla. son los quince minutos más fascinantes que he tenido el placer de disfrutar. recomendación: pantalla completa.

The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore de Moonbot Studios en vimeo.

terapeuta: Martha, por qué viene usted a verme todas las semanas?
Martha: porque mi jefa me ha dicho que me despedirá si no sigo una terapia.
terapeuta: y por qué cree que su jefa le ha dicho eso?
Martha: pues no sé. no tengo ni idea.

August Zirner & Martina Gedek, deliciosa Martha.

pausa

(escuchando Dexy’s midnight runners, searching for the young soul rebels)

las probabilidades que nos toque hoy un pellizco de algo llamado lotería son de una entre cien mil. las de que nos caiga un rayo sobre la cabeza si estamos en el exterior en un día de tormenta, de una entre diez mil. así que salgamos a la calle, a ver si sentimos la chispa necesaria para que esto siga fluyendo con ganas. y, por si sirve de algo, ahí va el manifiesto holstee en su versión traducida, una de esas parrafadas de filosofía moderna que, si consiguen hacer clic en alguna neurona dormida, genial. sino, siempre son bonitas de leer (y de ver).

esta es tu vida. haz lo que amas, y hazlo mucho. si no te gusta alguna cosa, cámbiala. si no te gusta tu trabajo, déjalo. si no tienes tiempo, deja de ver la televisión. si estás buscando al amor de tu vida, deja de hacerlo; te estará esperando cuando empieces a hacer las cosas que amas. deja de analizarlo todo, la vida es sencilla. todas las emociones son preciosas. cuando comas, disfruta hasta el último bocado. abre tus ojos, brazos y corazón a cosas nuevas, y a gente nueva, estamos unidos por nuestras diferencias. pregúntale a la próxima persona que veas cuál es su pasión, y comparte tus sueños con ella. viaja constantemente, perderse ayuda a encontrarse. algunas oportunidades sólo aparecen una vez en la vida, aprovéchalas. la vida va sobre las personas que conoces y lo que creas con ellas, así que sal y empieza a crear. la vida es corta. vive tus sueños y lleva tu pasión puesta.

que tengan una magnífica salida y entrada de año. molts d’anys. nos leemos en enero.

maestro

(escuchando Trent Renzor and Atticus Ross, bso the girl with the dragon tatoo. dioses, qué ganas de verla)

iba a escribir una de esas historias que suceden por las mañanas, de camino a esta silla y esta mesa, pero me he encontrado con esto. y me ha hecho pensar un poco.

haz lo que te salga de la punta del alma. Andreu Buenafuente, escrito en la pared del decorado de una altra cosa.

pose

(escuchando Cliff Martinez, bso drive)

basado en el cortometraje página 23, visto en el blog vecindad gráfica.

él estaba sentado en un taburete alto, frente a la isla de la cocina, con el portátil de la marca de la manzana en frete. sonreía con los dientes blanqueados, iluminado por la lámpara de media esfera plateada que colgaba justo sobre la trituradora. ella estaba de pie, junto a la vitrocerámica de diseño, la campana de diseño, la estantería de diseño llena de libros de lomos de diseño, con uno de esos libros en la mano, con cara de qué interesante es todo esto. no estás cansado de estar aquí?, le preguntó ella. él, casi sin inmutarse y sin mover los labios contestó es nuestro trabajo. ya sé que es nuestro trabajo, pero no estás cansado de estar aquí? había dejado su postura forzada y ahora balanceaba el libro de derecha a izquierda y se movía por la cocina del catálogo de la tienda de muebles con soltura. yo no tengo queja, dijo él. tengo este magnífico ordenador y esta preciosa lámpara. pues yo estoy harta. pero, y tu libro, no es interesante? mi libro? le dio la vuelta y le enseñó las páginas en blanco. quiero salir de aquí, gritó ella. cállate, que nos van a mirar, advirtió él casi susurrando. ambos volvieron a su pose inicial. alguien había cogido el catálogo y lo estaba hojeando. al pasar por su página, la dieciocho, se detuvo unos instantes. durante ese lapso de tiempo, ellos no respiraron. giró la página. pues yo ya no puedo más, dijo ella, me voy. pero qué haces?, cómo te vas a ir? adiós, fue lo último que escuchó. fue saltando de página en página. siempre le habían dado rabia los de la página catorce, una familia que jugaba con sus hijos. se detuvo y gritó. los niños se pusieron a llorar. ella cambió de página una vez más. hasta que llegó a la portada. intentó salir, pero no lo consiguió. caminó por el lomo y cayó al suelo. se quedó sentada junto al montón de catálogos de la entrada de la tienda de muebles. nadie pareció extrañarse. atravesó la puerta de cristal y sin decir una palabra. la chica que trabajaba en el mostrador, atendiendo a los clientes, la vio marcharse. descolgó el teléfono y marcó el cero. oye, que tenemos otra deserción. sí, la chica de la página dieciocho. sí, luego dicen que no hay trabajo. ya, claro. bueno, pues eso, que hay que buscar a alguien ya.

que se jodan Nota, vamos a la bolera. John Goddman, el gran Lebowski.

actitud

(escuchando eso de ahí abajo)

faltan dieciocho días para eso de los buenos propósitos. tiempo suficiente para ir pensando en algo que hacer. y sí, esto es un anuncio, pero los hay que saben cómo dibujarte una sonrisa.

it’s wonderful. Paolo Conte, deliciosa Marta.

discusión

(escuchando Janelle Monáe, the archandroid. a esto le llamo yo siute)

me gusta el anecdotario de Alfred. es un lugar lleno de joyas como esta.

entre la multitud que esperaba el tren en la estación de Cambridge, ellos dos destacaban sobre los demás. eran el filósofo Ludwing Wittgenstein y una colega. lo que había comenzado como una amable charla se había convertido en una discusión de magnitudes insospechadas. a su alrededor, los viajeros se despedían de sus seres queridos y subían a los vagones. las maletas iban desapareciendo del andén mientras con cada nuevo concepto en el que profundizaban. sus voces se elevaban sobre el bullicio, pero ninguno de los dos se percató de que, prácticamente, se habían quedado solos en el andén. el silbato del jefe de vías anunciando la salida de la locomotora, les devolvió a la realidad. al darse cuenta, Wittgenstein comenzó a correr tras el último vagón. su colega, tras él. Ludwing, Ludwing. le llamó varias veces, pero el filósofo ya se había subido al tren y le tendía la mano. ella se quedó de pie, recuperando el aliento, mientras veía agitar el brazo de su amigo. uno de los mozos se acercó y le dijo no se preocupe, señorita, dentro de diez minutos sale otro tren en la misma dirección. ella, sin apartar la vista de las vías, le contestó. usted no lo entiende. él había venido a despedirme.

es genial comprobar que todavía tienes la capacidad de sorprenderte a ti mismo. Kevin Spacey, american beauty.



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