caída

(escuchando wye oak, if children)

basado en más de una historia real.

justo antes de cerrar los ojos, supo que su cuerpo ya no daba para más, que llevaba mucho tiempo sin pensar en las consecuencias de sus actos. siempre se había dejado guiar por lo que sentían sus intestinos. pero sus intestinos sentían como el culo, y así le iba todo. perder el trabajo fue sólo el principio de una larga lista de situaciones que le dejaron en la posición en la que se encontraba en ese preciso instante, una noche cualquiera de un invierno cualquiera, recostado en un portal cualquiera de una calle cualquiera y de una ciudad que podría estar en cualquier lugar del mundo considerado civilizado. primero fue el trabajo. él era un tipo listo, triunfador, marido ejemplar, padre enrollado, jefe de un legendario equipo de creadores de riqueza, reconocidos en cualquier local nocturno que se preciara, se había topado con un jefe aún más listo que había jugado al gato y al ratón con las grietas administrativas de unas leyes hechas para ganar dinero y ser feliz gastándolo todo. pero el jefe listo se encontró con un inspector aún más listo y le invitó a beber. y el alcohol y la noche siempre hablan de más. pero algunos se olvidan y otros no. el inspector no se olvidó. así que cerraron. todos a la calle. de ahí a decidir año sabático hubo un nanosegundo. y luego, la caída en picado. fiesta, resaca, sofá, descanso, intransigencia, divorcio, apatía, abandono, soledad, pobreza, calle. cómo se levanta uno tras reconocer la estupidez? el ruido de una moneda contra la acera le devolvió a la realidad. una sombra le había ofrecido un euro de lástima. cómo se levanta uno?

soy una estrella. soy una estrella, soy una estrella. soy una gran, brillante y resplandeciente estrella. eso es. Mark Wahlberg, boogie nights.