aniversario

(escuchando wye oak, the knot)

salieron a la calle porque estaban hartos. porque su situación estaba muy lejos de mejorar, porque el alma se rompe cuando no hay esperanza, y ellos, a falta de pan, se alimentaban de esperanza, y se les estaba agotando. fueron los primeros del mundo. pero no los únicos. sus gritos de protesta se oyeron más allá de las fronteras que cuestan más vidas que dinero, y los que hasta aquel día de hace un año hablaban en sus casas, en bares, en la calle, escondidos por miedo a las porras y otros silenciadores, decidieron que también podían. el ser humano es así, actúa por imitación, por afinidad, por emociones encontradas, por lugares comunes. así que las protestas saltaron de un lugar a otro, como una explosión en cadena, como los dibujos que hacíamos con piezas de dominó, sin aparente control, sólo oposición de los que deciden que nadie puede protestar. el orden mundial dirigido empezaba a perder el norte y el grupo reducido de los despachos ponía en duda su capacidad de dirección. ellos, los que arriesgaban su vida, habían salido a la calle con el valor de no medir la tristeza del futuro vacío por su peso en monedas, porque entonces no tendría fin, sino por el valor que dan las ganas de llenarla de esperanza. habían encontrado un impulso común, una cultura común, un vínculo común: las ganas de ser libres para decidir. y eso no entiende de países. per molts d’anys de llibertat.

Annie: gracias.
Sam#2: gracias a tí.
Annie: …
Sam#2: másporfavor?

Malin Akerman & Tony Hale, happythankyoumoreplease.