Archived entries for decisiones

problemas

(escuchando Eli Paperboy Reed & the true lovers, roll with me)

Rafael: dejame hablar por el portero.
Osvaldo: el portero soy yo y con vos no hablo.
Rafael: dejame, es mi novia.
Naty: Osvaldo, déjalo.
Rafael: qué te dije? qué te dije? es mi novia. Naty, abrime la puerta, necesito que me escuchés.
Naty: no, qué querés?
Rafael: necesito hablar con vos a solas.
Osvaldo: no sé qué hacer con este tipo, Natalia.
Rafael: bueno, dejame. oime. escuchame, por favor, Naty. escuchame. necesito que me escuches. hice todo mal, todo mal. nunca te escuché, nunca te di bola de lo que me dijiste, pero parece que lo vi el problema. y dicen que si lo ves, es parte de la solución. la cagada es que no te dicen qué parte es. el cincuenta por ciento, el dos por ciento, no lo sé. pero yo creo que me hizo bien la terapia. la intensiva, digo. y qué más? ah, sí. bueno… no es verdad que no quiero tener más problemas. lo que yo no quiero son los problemas con las cuentas, los proveedores, pero quiero los tuyos. quiero los de Vicky, los de mi viejo, te lo juro. son mi familia, yo los quiero ayudar, entendés? ah, y yo quiero vivir toda una vida con vos. llena de problemas, los tuyos y los míos. porque eso son problemas, eso son. y el que no tiene esos problemas, bueno, ese es el problema más grande que puede tener. y aunque no sea Bill Gates, Einstein o Dick Watson, yo quiero vivir toda mi vida con vos, este, llena de problemas. y te voy a cuidar y te voy a… por más problemas que tenga… que tengamos, que tengamos y… no sé que más decirte. decime algo vos, por favor.
Naty: …
Rafael: no contesta.
Olvado: las minas son un problema, hermano.
Rafael: sí…
Osvaldo: yo al muchacho lo veo sincero, Natalia.

Ricardo Darín, Rubén Green, Natalia Verbeke, el hijo de la novia.

(escuchando ac/dc, hight voltage. porque es lo que se lleva ahora. el voltaje, digo)

cómo se mastica la incertidumbre? cómo se comen los interrogantes? cómo se digieren las noticias llenas de entresijos y direcciones de calles sin salida? cómo se paladean las dudas? cómo se aprovechan los tortazos con la mano plana? cómo se saborea un el optimismo cuando se ha acabado la cerveza y no puedes pedir otra para llenar ese vaso medio vacío? cómo sacas energía de un plato vacío? cómo se asan los murmullos de pasillo? se pueden sazonar las reuniones de soluciones drásticas? cómo se distribuye en el plato la comida recalentada del mes pasado para que parezca mínimamente apetecible? cómo disfrutar de ganarle a los alemanes en una isla teutona sin que repita la decepción de saber que los pilares tienen más grietas de las que pensabas? cómo volver a olfatear el placer de los entresijos del código al entrar por la puerta cuando han empezado por quitarle el marco que la envolvía? cómo se cocina a fuego lento con un soplete?

soy Boecio, autor de la consolación de la filosofía. para mí, la historia es una rueda. la inconstancia es mi esencia, dice la rueda. súbete a mi radio si quieres, pero no te quejes cuando te arroje a los abismos.
los tiempos pasan, pero también los malos. la mutabilidad es nuestra tragedia, pero también esperanza. los peores tiempos, al igual que los mejores, siempre pasan. Steve Coogan, twenty four hours party people.

trazado

(escuchando pearl jam radio)

al trazar una curva, es importante conocer las posibilidades del vehículo sobre el que estás montado. la presión de los neumáticos, el peso, la facilidad de corrección del ángulo de inclinación, la respuesta de los frenos delantero y trasero. pero, además, hay que tener en cuenta el tipo de asfalto, las condiciones en las que se encuentra y la meteorología. no es fácil solucionar todas las ecuaciones que se plantean justo en el momento de entrar en ella, de decidir si vas a soltar el acelerador y entrar a una velocidad que no implique riesgos, o si vas a tomarla con la inclinación necesaria para emocionarte aún más mientras conduces. la primera opción es la que tiene una ejecución más sencilla, con una posibilidad de error prácticamente nula. es la conducción natural, suave, la que pide el cuerpo en la mayoría de ocasiones. la segunda implica conocimiento, años de práctica, juego, emoción, corazón palpitando a tantas revoluciones como el propio marcador, pero también sentido común, racionalización, pensar en los demás, saber que hay alguien al final de la curva, en casa, que te espera con una sonrisa. en la primera, el cuerpo apenas reacciona, el trayecto pasa y el final es plácido, con la emoción de la calma. en la segunda, el cuerpo se tensa y se hace mecánico. las piernas amortiguan, los pies frenan y revolucionan, las manos ofrecen velocidad y resistencia, la cabeza traza la línea imaginaria sobre el asfalto, los ojos miran más allá de la curva, el corazón bombea y catapulta los chispazos a los pistones y las ruedas, que no se despegan de su objetivo, los brazos sirven de sostén y balanza, con una ligera presión en el lado opuesto a la dirección de la trazada, para que la inclinación sea perfecta. al finalizar la curva, todo vuelve a su estado natural y el ritmo de ralentiza, dibujando espirales en todas y cada una de las emociones. de una u otra forma, subirse a un día, ponerlo en marcha, acelerar, frenar, conducir despacio, deprisa, es lo que hace que el viaje valga la pena. habrá subidas y bajadas, curvas tranquilas, curvas trazadas. te pierdes. te encuentran. te caes. te levantas. a veces es muy duro. hay momentos en los que se convierte en un lejano rumor casi olvidado. y, luego, en la cama, en silencio, piensas en los mismos deseos antiguos. alguien a quien amar, que te quiera, que te dé la mano. ver crecer a los tuyos. y sabes que la curva vale la pena.

ahora ya me levanto yo y voy preparando café. Javier Bardem, mar adentro.

espera

(escuchando Terence Blanchard, bso la última noche. no me canso nunca)

esperaré, le dijo. el destino le miró con cara de asombro. cómo que esperarás? no va a suceder, no está escrito. simplemente, no puede ser. se hizo un silencio de pocos segundos. él le dio un sorbo a la cerveza con los ojos cerrados, y miró a la cara a su destino. me da igual, contestó. yo voy a seguir esperando. el destino le miró con rabia. haz lo que te dé la gana, yo no voy a ir en tu ayuda. no me busques, no me pienses, olvídate de mí. lo dijo sin levantar la voz, cortando las palabras como si su lengua fuera una espada. puso un billete sobre la barra y quiso zanjar la cuestión. me voy a buscar a otro. acto seguido, desapareció por la puerta. el chico sonrió y apuró su cerveza. pagó y salió del bar. en el umbral de la puerta, miró hacia arriba. sin destino que le dirigiera cada paso, se sintió completamente libre por primera vez. en serio, puedes hacer lo que quieras, pensó.

la mayoría de la gente huye del conflicto cuando, para mí, muchas cosas buenas surgen del conflicto. Ethan Hawke, antes del amanecer.

final

(escuchando LA, heavenly hell)

porqué se quedó esperando en lo alto de la escalera es algo que siempre intenté averiguar sin encontrar una respuesta que me devolviera la sensación de que había hecho las cosas bien. desde abajo, contemplé como se paraba en el último escalón y se daba la vuelta. me miró y me sonrió. pero yo no hice nada. me quedé paralizado mirando como esa sonrisa se quedaba flotando en el aire, mientras su cuerpo saltaba al vacío. por qué me miró? esperaba que yo hiciera algo? quería que la salvara de ese último paso? quería que le gritara no te vayas, quédate a mi lado? durante meses me había dejado muy clara su postura. no quería jugar más. se había cansado de batallar por cada centímetro de paz, por cada miligramo de cordura, por cada trozo de calma. era algo contra lo que no podía ni quería luchar. y yo respeté su decisión. no de entrada, claro. intenté convencerla de que tenía que continuar con esto, que no había otra, que la partida era esta y que, si quería cambiar las reglas del juego o incluso el juego, primero tenía que sacar fuerzas para cerrar el tablero, esconder las fichas y los dados, las tarjetas de sorpresa y suerte, y dejarlo en su sitio. que los desórdenes eran muy malos, porque luego siempre aparecían en el momento más inoportuno. pero no. no había mucho más que jugar. no tengo más fuerzas, dijo una vez. así que opté por dejarla subir las escaleras ella sola, sabiendo que posiblemente fuera esa la última vez que la viera. pero se dio la vuelta. me lo estaba agradeciendo? pedía ayuda? esa mirada de duda fue la última que me devolvieron sus ojos. nunca supe la razón de esa mirada. hasta hoy.

las personas deberían saber decir lo que quieren. Joseph Gordon-Levitt, 500 días juntos.

sorteo

(escuchando Aretha Franklin, today i sing the blues)

mañana no vendré en autobús, le dijo al subir, embutida en un abrigo, con la mirada escondida tras los hilos de lana que le caían desde el gorro, mientras. y eso?, le preguntó Guillem, el conductor. porque hoy me va a tocar la lotería, contestó con una sonrisa satisfecha mientras pasaba la tarjeta abono por el lector. ambos rieron. tan segura estás?, continuó con la broma. claro, respondió ella. es imposible que no me toque. llevo un montón de tiempo tropezándome con el número trece, así que he comprado el trece trece. no puedo perder. me alegro, me alegro, afirmó él. así, cuando seas rica y famosa, siempre podré decir que he llevado a una millonaria en el autobús. ella le sonrió con una mirada de esas de me estoy callando algo, pero sólo dijo sí. pero yo no seré como aquellos que dejan de ver a sus amigos sólo porque no tienen dinero, ni dejaré de venir en autobús para siempre. aunque mañana no vendré porque tendré resaca. él la miraba de reojo, sonriente, para no perder los ojos de la carretera. bueno, eso dicen todos. y, al final, está demostrado que el dinero nos vuelve un poco locos a todos, aseguró Guillem. eso dicen, contestó la joven, quitándose, por fin, el gorro de lana que le cubría la cabeza. tiene un pelo precioso, pensó él. se quedaron en silencio unos segundos. para demostrarte que no cambiaré con los millones, cuando me toque, te invitaré a cenar a un restaurante de pescado que me encanta. la frase quedó flotando en el aire, esperando a que alguien la recogiera. él cambió de marcha y respondió. de acuerdo, pero eso significará que has cambiado, porque sin ser millonaria no me has invitado nunca a cenar. la sonrisa le llenó la cara. ella abrió mucho los ojos. aquella no era la respuesta que esperaba. tragó saliva. de acuerdo. si no me toca, te invitaré igual, así el año que viene, cuando me toque, te podré invitar y te demostraré que no he cambiado. era un buen razonamiento, tenía que admitirlo. de acuerdo. cuando termine el turno de la tarde, te paso a buscar. en el autobús? claro, claro. en el autobús.

los idiotas sólo podemos tener fe, esperanza y caridad… y un poco de amor, porque es gratis. Santi Millán, amor idiota.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”

(escuchando Tom Waits, real gone)

hay cosas por las que es necesario movilizarse.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

para que conste, su señoría, donde tenga que constar.

miedo

(escuchando incubus, light grenades)

no quiso esperar. ya no iba a quedarse más con las manos en los bolsillos y los ojos callados y cientos de palabras se acumulaban en su cabeza, gritando al unísono que se moviera. pero nunca lo hacía. no había nada que ocultar, nada a lo que temer, nada de lo que arrepentirse. pero se sentía así, en una jaula de la que no podía moverse por miedo. miedo a qué? ni siquiera lo sabía. pánico y angustia por nada concreto, por todo en general. una pesa de plomo en el pecho, que no deja que el corazón bombee con normalidad. volvió cerrar los ojos y se durmió. el cansancio había hecho mella. mañana, con la luz entrando por la ventana de la habitación y su respiración cerca, pensaría qué hacer.

hay que tomar las decisiones basándose en lo que uno quiere, no en lo que uno no quiere. Martha Plimpton, beautiful girls.

impulso

(escuchando Jamie Cullum, the pursiut. llamadlo pasión)

al llegar, se bajaron del autobús con la maletas en la mano. no era unas maletas especialmente pesadas, pero a ellos les parecieron incluso mucho más ligeras de lo que eran en realidad. se metieron en la puerta giratoria con las ganas de un niño que entra en una sala de cine y dieron dos vueltas antes de salir al interior de la terminal. se quedaron parados contemplando el ir y venir de la gente, de los carros con equipajes, de las familias, los ejecutivos, los estudiantes, los viajeros empedernidos, el personal de facturación, un grupo de pilotos y azafatas, personal de limpieza y tres camareros. aquello era un hervidero de movimientos hacia un lado y otro. se miraron, nerviosos. estás segura de esto? preguntó él. un poco asustada, pero sí, estoy segura, contestó ella. se abrazaron y se besaron rápidamente. luego, avanzaron despacio hasta llegar ante el panel que informaba de la lista de vuelos. los cuadros giraban sobre sí mismos de arriba a abajo y los caracteres iban cambiado uno tras otro a más velocidad de la que habían imaginado. empezaban en lo más alto de la lista e iban perdiendo posiciones, una cada medio minuto más o menos, hasta desaparecer por completo. entonces, había que buscarlos en las pantalla de televisión, justo debajo. ambos sonreían con ilusión. un piano de notas a ritmo de swing explotaba en su cabeza con cada nuevo destino. aquella tenía que ser una decisión tan rápida como el impulso que les había llevado hasta allí. pasaron unos instantes antes de que ninguno dijera nada. París?, preguntó él como queriendo ser romántico. ella le miró. no, ya hemos estado allí, se respondió a sí mismo. Roma?, dijo ella. no, no me apetecen los italianos, respondió él. Dublín? mucho frío. Berlín? nunca nos entendemos con los alemanes. Nueva York? no hay tanto tiempo. todos los destinos tenían una razón para rechazarlos. todos menos uno. al verlo aparecer en el panel, no tuvieron ni que preguntarse el uno al otro. cogieron las maletas y buscaron las oficinas de la compañía. compraron dos billetes y se encaminaron hacia el mostrador de facturación.

te has parado a pensar alguna vez como una decisión sin importancia puede cambiar totalmente el rumbo de tu vida? Sean Penn, mystic rivera.

deseo

(escuchando Georgina, ensayo y error. qué curioso es el pop)

Noah: te quieres quedar conmigo?
Allie: quedarme contigo? para qué? míranos, ya nos estamos peleando.
Noah: pues, eso es lo que hacemos. peleamos. tú me dices cuando soy un hijo de puta arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. lo cual eres noventa y nueve por ciento del tiempo. no me importa insultarte. me lo devuelves al instante, y vuelves a hacer otra vez lo mismo.
Allie: entonces, qué?
Noah: así que no será fácil, será difícil. y tendremos que echarle ganas cada día. pero quiero hacerlo, porque te quiero. quiero todo de ti, para siempre, tú y yo, cada día. harás algo por mí, por favor? imagina tu vida. treinta años más mayor, cuarenta años más mayor, cómo te ves? si ese es tipo con el que estás, pues vete. vete. te perdí una vez, y creo que lo podría hacer de nuevo si supiera que es lo que realmente quieres. pero no tomes el camino más fácil.
Allie: cual? no hay camino fácil. no importa lo que haga, alguien se hace daño.
Noah: deja de pensar en lo que quiere todo mundo. deja de pensar en lo que quiero yo, en lo que quiere él, o lo que quieren tus padres. qué quieres tú? qué quieres tú?
Allie: no es tan sencillo.
Noah: qué quieres?
Allie: no es tan…
Noah: mierda, qué quieres?
Allie: tengo que irme.

Ryan Gosling & Rachel McAdams, el diario de Noah.



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