Archived entries for cardiología

yeso

(escuchando PJ Harvey, stories from the city, stories from the sea. desde casa, con un yeso hasta la rodilla)

jueves. ya queda menos para el fin de semana. las dos y veinte. bien. llego a tiempo para comer sin prisa. hasta las tres no tendremos furgoneta, así que tampoco hay que ponerse nerviosos. espero que mi hermano ya haya llegado, sino luego los horarios se van a la mierda. por todos los dioses, qué calor hace. mientras conducía por la carretera, el aire aún entra por los agujeros de la cazadora y los guantes, pero en cuanto entras en el pueblo, parece que conduzca un horno en marcha en lugar de una moto. además, esto está lleno de cedas y nunca sabes quién te puede salir. nadie a la derecha, de la izquierda no puede venir nadie. joder, hace un calor de mil demonios. y tampoco puedes ir más deprisa. menos mal que ya no queda nada para llegar a casa. nadie a la derecha, nadie a la izquierda. mierda, un gato. freno. no, no, no, no. joder, joder, joder. hostias, qué daño. me acabo de destrozar el tobillo otra vez. el mismo tobillo. bueno, vale, tranquilo. tengo que salir de aquí debajo. y luego mirar si la moto se ha hecho algo. pero no puedo moverme. qué pasa? el otro pie. está enganchado del estribo. tengo que sacarlo de ahí. no me duele, así que puede que sólo sea la zapatilla. no, el cordón, es el cordón. el cordón en el estribo. y cómo lo saco de ahí? no llego. la espalda, me duele la espalda. y el tobillo, tengo que quitarme la moto de encima. un señor, de dónde ha salido? sí, sí, estoy bien. sólo necesito que me ayude con el pie, que no puedo desengancharlo del estribo. el cordón, se ha enganchado el cordón. gracias, muchas gracias. sí, esoty bien. no se preocupe. se me ha cruzado un gato. no, tranquilo, ya puedo levantarla yo. no pesa tanto como parece. gracias, muchas gracias. en serio, estoy bien. sólo me he dado un golpe en el tobillo. bueno, tengo una pequeña herida. no es nada. puedo ponerlo en el suelo y andar. menos mal. y la moto? nada, tampoco nada. bien. ahora, a comer y a hacer la mudanza.

sabéis por qué tenemos faros? porque orientan a los barcos en la oscuridad y los mantienen a salvo evitando que choquen contra las rocas. porque cuando te encuentras con una tormenta en el mar y las olas no paran de golpearte y crees que ya nunca volverás a tierra y que estás a punto de romperte en mil pedazos y hundirte en el agua hasta el fondo, es la luz la que orienta tu mundo. la luz. Steve Carrel, como la vida misma.

momentos (2)

(escuchando eso de ahí abajo)

se acuerdan de esto? en un día marrón en el que las cosas no están para tirar cohetes, sino para pensárselo dos veces, incluso tres, es bueno saber que la gente de everyone están ahí.

mi profesor de inglés dice que la acción forma el carácter. Si no hiciéramos nada, no seríamos nadie. Carey Mulligan, an education.

ella

(escuchando morcheeba, blood like lemonade)

ella espera a que llegue el momento. bosteza, se despereza despacio. mueve los brazos para que sepamos que todo va bien, que está tranquila, que nada altera sus días y que cada cosa a su tiempo. las horas no van más allá de momentos esporádicos en los que sentir como se desarrollan cada uno de sus órganos, cada uno de sus músculos, su piel. se presenta con sus diminutos pies cerca de la cabeza. contorsionista, se recoloca para que seamos más felices si cabe: ella es ella. abre los ojos, aparentemente, para no ver nada. pero estamos ahí y lo sabe. desde fuera, más allá de pantallas en blanco y negro de imagen difusa, aparece y desaparece por debajo de la piel de mamá, le golpea la mano, le sonríe con el tacto. y mamá responde. papá la siente y contempla embobado cómo cada día es un gesto nuevo, unas horas menos para poder abrazarla. Lluís mira sin entender mucho qué sucede, pero señala el ombligo cuando le preguntan dónde esta su hermana. y se ríe porque sabe que está ahí, o porque el resto celebra que aprenda a entender a cada minuto que pasa y parezca no tener fin. aplaude y enseña sus seis dientes con sinceridad. ella le oye y se da la vuelta, también sonríe. soñar despierto tiene sus recompensas. algunas sin aliciente más que una palmada en la espalda para y un tranquilo, la próxima vez. otras, para llenarte los músculos de la cara de la felicidad más inexpresable en palabras. ninguno de los tres sabemos nada de ser una más, pero tampoco sabíamos nada de ser uno más y hemos llegado hasta aquí con todos los sueños intactos. así que, a partir del invierno, los juegos serán mejores, magníficos, enormes. viajaremos a lugares lejanos sin movernos de la habitación, bailaremos descalzos y moveremos la cabeza al ritmo de la música que nosotros queramos, nos enzarzaremos en aventuras infinitas con pausas únicamente para comer y dormir. mientras tanto, dejaremos que el verano termine de jugar con el termómetro, con una mano sobre ella. hola, Lola.

Henry Weston: cuando dice mágica, quiere decir especial?
Molly Mahoney: mágica.
Henry Weston: muy muy guay?
Molly Mahoney: mágica.

Jason Bateman & Natalie Portman, Mr Magorum y su tienda mágica.

ejemplo

(escuchando vvaa, bso pirate radio)

el fin de semana es un lapso de tiempo en el que las horas se presentan como un lienzo en blanco. en una mano, un pincel, en la otra, una paleta con los tres colores básicos. lo que cada uno consiga hacer con ellos es cuestión de de cada uno. esto es sólo un ejemplo.
uno. celebrar que alguien os presentó una vez y que ya han pasado cuatro años desde que Son Riera fue el decorado de lo que sería sólo el principio. y hacerlo con una película de las de pasar el tiempo y reirse y comer palomitas. y luego en el barrio que nos vio caminar con todo el futuro por delante. y hablar y callar y contemplar y saborear. no es fácil llegar a este estado, dicen muchos. pero eso del amor es una cuestión muy, pero que muy personal, así que muchos también pueden estar equivocados.
dos. dejar que el sol se cebe con la piel empapada en agua salada. darse cuenta de cuánto ha crecido y disfrutar con el flotador y la arena y la tierra y el cubo y la pala. sorprendernos. mucho. de noche, tras la siesta y la ducha, the cranberries nos llevaron a cuando la música había que comprarla y vivíamos lejos del mar. y nos obligaron a saltar y a bailar y a gritarle a Lola para que sonriera y nos lanzara un muchas gracias.
tres. pasar el día con aquellos que son de la familia, aunque los papeles digan que no, es una gozada. y ver a Lluís montado en su flotador correr con el agua hasta la cintura y rebozarse de arena es un privilegio aún mayor. luego, en casa, dejas que George Clooney te lleve en avión por todos los estados de América del norte, y sonries al final, con los ojos casi cerrados, y la mano sobre los sueños que vendrán muy pronto.
hoy es algo más duro, pero ya queda menos para que volvamos a tener una dosis de dos días de lo que cada uno quiera.

la vida es más fácil en compañía. necesitamos un copiloto. George Clooney, up in the air.

Baviera

(escuchando Prince, 20ten)

Alemania es un país peculiar en verano. no hay aire acondicionado, la cerveza está caliente, el agua tiene burbujas y las neveras no enfrían lo suficiente para poder saciar la sed a treinta y tantos grados. pero cuando los termómetros están por debajo de veinticinco, la mayor parte de los días, fascina en casi cada rincón. pueblos sacados de cuentos, un paisaje teñido de verde en todas sus tonalidades, una sorprendente y placentera convivencia, un cuidado orden y obsesión por el detalle. durante diez días, la furgoneta ha circulado por Baviera, dejándose acicalar por las altas temperaturas, las tormentas de primavera y los días grises. y, en su interior, las dos familias han compartido alguna cosa más que paisajes impensables a este lado del Mediterráneo, lagos interminables, letreros de impronunciables juegos de consonantes, y burbujas, muchas burbujas. entre los asientos, canciones, chistes, indicaciones, largos silencios, siestas, caminos de montaña, autopistas sin límite, sonrisas, llantos, grandes filosofadas, y una historia común de hace más de treinta años que nunca había compartido nada más allá de estas inexistentes fronteras. una historia que se completa como reedición de aquellos viajes de antaño, y que ya puede planear el siguiente, dentro de algunos años, que ahora las barrigas están por otros asuntos mucho más emocionantes. una historia que ha ampliado su límite de edad hacia abajo y que ha dejado que los niños sean los protagonistas de algunos de sus mejores momentos y que continuará sumando experiencias y pegatinas a la maleta de los que siempre han estado aquí al lado, y que, tres días después de haber dormido en nuestra propia almohada, uno sabe que no vamos a dejar marchar. un auténtico placer tenerles cerca. y que Lluís haya metido la mano en la nieve, jugado con clicks, mojado los pies en una fuente, visto relojes de tamaños impensables, subido a lo más alto de la más alta torre de la ciudad, comido fresas a mordiscos, probado los espagueti boloñesa, desayunado en hoteles, probado un montón de camas distintas, cantado y reído a carcajadas, dado pasos en medio de la MarinenPlatz de Munich, esperado a llantos, subido en teleférico, en barco y en tranvía, comido helado de todos los sabores y dormido como lirón al volver. y, sobre todo, cientos de miles de chispas de emoción poder compartirlo con el trocito que me faltaba, a mi lado, sonriendo.

beberemos margaritas junto al mar, mamasita. Susan Sarandon, Thelma & Louise.

aclaración

(escuchando phoenix, Wolfgang Amadeus Phoenix. toma ya, grupo chulo. gracias, Alfonso)

sólo un apunte para aclarar algunas dudas. todo el silencio que pinta con brocha estos últimos días, o quizá ya semanas, no es por falta (de ganas), sino por exceso (de clicks, de código, de órdendes, de cambios, de versiones, de temperatura corporal, de anginas, de píxeles, de rénders de vídeo, de tápers frente a la pantalla, de discos y discos sonando en silencio, de malas noches) que provoca disminución (de fuerzas, de ideas, de movimientos de glóbulos rojos y blancos, de horas de sueño, de buenas historias, de emociones, de finales, de principios, de novedades) y aumento (de estrés hasta que escinco, de nervios, de hambre, de necesidad de vacaciones) a la par. así que gracias por su paciencia.

volveremos a vernos. Russell Crowe, gladiator.

medianoche

(escuchando Alanis Morissette, flavors of entanglement. llamadme baboso, pero me gusta esta señorita)

dejó que las manos fueran perdiendo fuerza a medida que pasaban las palabras. en vano, intentó llegar al final de capítulo. las letras se le mezclaban con imágenes de sueños que correrían libres por el subconsciente. abría de nuevo los ojos, tratando descifrar las razones de un paseo en coche en mitad de una secuencia en un bar de jazz. Murakami en un mini del setenta y dos? estaba soñando. sus esfuerzos eran inútiles, se estaba quedando dormido. hoy tampoco lo terminaría. mejor, así tendría tiempo de pensarlo. los libros de Murakami hay que pensarlos bien antes de decidir si te ha gustado o no. porque mira que son extraños. buscó el marcapáginas del Perito Moreno que le regalaron hace tiempo y dejó constancia de que había se había perdido en la tinta de la número doscientos veintisiete. dejó el libro en la montaña de libros por leer, bebió un sorbo de agua y tanteó la mesita buscando el interruptor de la luz. la habitación quedó en penumbra, iluminada sólo por los números del despertador y la imagen de la pantalla en la que se veía a su hijo cruzado transversalmente en la cuna, dormido desde hacía ya tres horas. sonrió y la miró a ella. miró su cuello. lo besó. buenas noches, princesa. tanteó su barriga. puso la mano encima y imaginó que se movía. buenas noches. cerró los ojos y se quedó dormido.

Sam: cómo te sientes?
Andew: a salvo. contigo me siento a salvo, como si estuviera en casa.

Natalie Portman & Zack Braff, algo en común.

equipo marrón (2)

(escuchando Aretha Franklin, today i sing the blues)

dieciséis anuncios. cincuenta y una adaptaciones. tres interactivos. dos adaptaciones. dos semanas. alguien conoce algún buen distribuidor de cafeína?

el oxígeno, te coloca. en caso de emergencia, respiras hondo debido al pánico, de ese modo te vuelves eufórico, dócil, aceptas tu destino. Brad Pitt, el club de la lucha.

rutina

(escuchando vvaa, after hours)

despertarse. ducharse. vestirse. despertar. calentar. filtrar. untar. besar. morder. beber. preparar. limpiar. despertar. besar. jugar. vestir. sonreír. besar. despedirse. conducir. esperar. pensar. escuchar. conducir. esperar. conducir. sonreír. conducir. aparcar. descargar. caminar. entrar. saludar. escuchar. hablar. programar. escribir. desayunar. programar. beber. programar. comer. programar. reír. programar. escribir. programar. apagar. caminar. cargar. conducir. esperar. conducir. saludar. besar. hablar. jugar. pasear. hablar. volver. bañar. cocinar. cantar. jugar. cocinar. comer. hablar. mirar. acariciar. adormecer. desvestirse. vestirse. leer. adormecer. dormir. soñar.

necesito los pequeños detalles, son el reflejo de cada uno de nosotros. Es lo que echo de menos constantemente. Por eso no se puede reemplazar a nadie, porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles. Julie Deply, antes de atardecer.

fiesta

(escuchando sterling, the lonliest girl in the world)

el suelo de Son Riera tiene una textura distinta. mullida y áspera a la vez. le gusta el tacto de la hierba en las manos. se mueve deprisa, riéndose. de repente, se para y se sienta. algo ha llamado su atención. una pequeña rama. la toma entre sus dedos y la mira. es marrón, dura, rugosa. no se parece en nada a la hierba. justo al lado, una hoja seca. al intentar cogerla, se le deshace. lo deja todo y continúa su camino hacia los pantalones de su madre. al llegar, estira los brazos y llama su atención. mamamamamama. se agarra de la tela vaquera y se pone de pie. mamamamama. alguien le agarra por las axilas y lo levanta. se ríe a carcajadas. todos se ponen a cantar. aplaude. les acompaña. tata ta tatatata. le sientan en las rodillas. rodeado de un montón de niños mayores y pequeños, contempla la escena sin saber muy bien qué hacer. a este le conozco. a esta también. esta no la recuerdo. aquí están papá y mamá. bien. aplausos y todos soplan a la vez. su padre le da a probar el dulce de leche. le encanta. se mancha la cara de color marrón. lo paladea. luego le sientan en su triciclo nuevo. le gusta el triciclo nuevo. se mueve deprisa. se ríe otra vez. un momento, qué están haciendo esos? juegan con una pelota. ahora hacia la derecha. chut a la izquierda. gritan con los brazos en alto. goool. no hay que perder de vista la pelota. una galleta, mmmmm, qué rica. los invitados se van marchando uno a uno. tiene sueño. al despertar, ya no quedará nadie y será hora de irse a casa. el agua de la bañera es casi mejor que la hierba. luego la cena. un beso. buenas noches, Lluís. feliz cumpleaños.

Memphis: por qué haces eso hijo?
Mumble: porque estoy feliz, papá.

Hugh Hackman & Elijah Wood, happy feet.



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