hace un rato

escoria

(escuchando transvision vamp, pop art. let’s back to ninetees)

Jacques: toda la gente con la que me relaciono es escoria, yo también soy escoria. pero usted no lo es, y eso me preocupa.
Grace: oiga! me está ofendiendo! yo vengo de una larga familia de escoria: mi difunto marido era la mayor escoria que ha pisado la faz de la tierra.
Jacques: le pido disculpas.

Tchéky Karyo & Brenda Blethyn, el jardín de la alegría.

aniversario

(escuchando wye oak, the knot)

salieron a la calle porque estaban hartos. porque su situación estaba muy lejos de mejorar, porque el alma se rompe cuando no hay esperanza, y ellos, a falta de pan, se alimentaban de esperanza, y se les estaba agotando. fueron los primeros del mundo. pero no los únicos. sus gritos de protesta se oyeron más allá de las fronteras que cuestan más vidas que dinero, y los que hasta aquel día de hace un año hablaban en sus casas, en bares, en la calle, escondidos por miedo a las porras y otros silenciadores, decidieron que también podían. el ser humano es así, actúa por imitación, por afinidad, por emociones encontradas, por lugares comunes. así que las protestas saltaron de un lugar a otro, como una explosión en cadena, como los dibujos que hacíamos con piezas de dominó, sin aparente control, sólo oposición de los que deciden que nadie puede protestar. el orden mundial dirigido empezaba a perder el norte y el grupo reducido de los despachos ponía en duda su capacidad de dirección. ellos, los que arriesgaban su vida, habían salido a la calle con el valor de no medir la tristeza del futuro vacío por su peso en monedas, porque entonces no tendría fin, sino por el valor que dan las ganas de llenarla de esperanza. habían encontrado un impulso común, una cultura común, un vínculo común: las ganas de ser libres para decidir. y eso no entiende de países. per molts d’anys de llibertat.

Annie: gracias.
Sam#2: gracias a tí.
Annie: …
Sam#2: másporfavor?

Malin Akerman & Tony Hale, happythankyoumoreplease.

experimento

(escuchando Ella Fitzgerald, the songbooks)

experimento. cuatro entregas. principio. alguien se anima?

por las tardes, se iba al bosque. a sus padres no les importaba demasiado. no te alejes, le decían. tranquila, mamá, contestaba ella desde la puerta del jardín. cuando los mayores se encerraban a pasar el tiempo con sus cosas, libros, revistas, música, comida, ella desaparecía entre los árboles. caminaba durante unos minutos por el sendero que llevaba a la cascada, luego tomaba un desvío apenas imperceptible y se perdía por un sendero poblado por arbustos y extraños ruidos de animales. al final, había un claro, en el que había colocado dos troncos a modo de sillas alrededor de una piedra que hacía las veces de mesa. casi a la vez aparecía el oso, sonriente, con la seguridad que da la confianza en los que conoces. era un animal enorme, de pelaje pardo, con largas garras afiladas, que causaría pavor a cualquiera que se lo encontrara en la espesura. de hecho, tenía un par de cicatrices causadas por los disparos de cazadores que se vanagloriaban de haberse enfrentado al oso que merodeaba por aquellos bosques. pero ella no había tenido miedo. cuando lo vio por primera vez lo encontró bebiendo en el pequeño lago que había más allá de la cascada. se acercó y le dijo hola, oso. él, sorprendido, ni siquiera pensó en atacar. la miró en silencio. hola, volvió a decir la niña. no sabes que es de mala educación no contestar cuando te hablan? ho-hola, respondió el animal, sin saber muy bien qué estaba ocurriendo allí. quieres tomar un chocolate?, le preguntó aquella personita que le miraba como si le conociera de toda la vida. claro, respondió el oso. me encanta el chocolate. desde aquel día, se reunían para tomar una taza de cacao con galletas y hablar de lo que pasaba a su alrededor. ella le contaba cosas sobre la cuidad y el colegio. él, del bosque y sus encontronazos con los cazadores. luego, se despedían y cada uno se iba a su casa. hasta mañana, Christopher. hasta mañana, Pooh, bromeaban.

escúchame, Truman. ahí fuera no hay mas verdad que la que hay en el mundo que he creado para ti. Ed Harris, el show de Truman.

piano

(escuchando the flamin’ groovies, teenage head. qué bueno el rock’n'roll cuando es bueno)

hoy es jueves, pero mañana lo cierran todo, así que podríamos llamarlo casi viernes. y, como tal, dejemos que sea Billy Wilder el que nos desee un buen fin de semana. qué difícil es encontrar tantos diálogos brillantes en sólo una hora y media de metraje.

Wendell Ambruster, jr: tres horas para almorzar?
Carlo Carlucci: sr. Ambruster, aquí no nos vamos corriendo a la cafetería a comernos un bocadillo con un refresco. aquí vamos piano, piano. cocinamos nuestras pastas, luegos les echamos queso, bebemos vino y amamos.
Wendell Ambruster, jr: entonces, qué hacen por las noches?
Clive Revill: volvemos a casa a ver a nuestras esposas.

Jack Lemon & Clive Revill, qué ocurrió entre tu padre y mi madre?

consejos

(escuchando pearl jam, rearviewmirror)

le habían dicho que era un chico muy imaginativo. o eso era lo que le decían constantemente. eres demasiado imaginativo, tienes que tener los pies en la tierra. piensa en lo que quieras, le recomendaban, pero no ten siempre en cuenta que tienes que vivir pegado al suelo. al crecer, el discurso cambió a órdenes. sé realista, por Dios, no puedes pasarte el día soñando. no puedes. era lo que más le repetían. pero sí podía. de hecho, era lo que hacía constantemente. su cabeza iba mucho más allá del suelo y, en ocasiones, le hubiera encantado que se llevara su cuerpo con ella. iba a lugares en los que nunca antes había estado nadie. estaban llenos de gente, de animales, de construcciones, de cosas, todas creadas por sus desbordantes neuronas que, gracias a una pasión impensable en otro ser humano por el ritmo de su corazón, mostraban una pasión realista en cada uno de los paraísos que creaba. cómo podía llegar a ellos era un misterio para todos los que le rodeaban. pero lo hacía. en la ficción, claro. porque, en la realidad, era becario en una empresa de exportación de piezas de ferretería y se pasaba las horas clasificando tornillos y tuercas, lo cual, todo sea dicho, le había permitido crear un mundo mecánico en el que todo funcionaba con la fluidez de un reloj suizo (qué tendrán los relojes suizos que no tengan los canadienses, por ejemplo?). hasta que se cansó. al salir de su cubículo, se fue a una ferretería (qué ironía) y compró varios metros de cuerda de cometa. en casa, las cortó en trozos de dos metros y los ató a todos los lomos de todos los libros que había leído, de manera que las páginas se pudieran abrir sin dificultad. salió a la terraza, puso los libros en un montón, agarró todos los cabos y esperó. a los pocos segundos, los libros empezaron a mover sus páginas como si fueran pájaros y se fueron elevando, primero tímidamente, luego con energía. hasta que lo levantaron sobre los tejados del pueblo. su imaginación se había puesto a volar con los libros.

hasta el infinito y las allá. Tim Allen, toy story.

ellos

(escuchando Cliff Martinez, so drive)

ellos siempre han estado ahí, casi sin decir nunca nada. miran, estudian, anotan, pacientes, cada pequeño salto que todos los demás se atrevan a dar. puede que no haya nada que decir, en ese caso, también lo anotan. se disfrazan de muchas maneras, de desplazado inteligente, de simpático bonachón, de colega amigo, de sargento de artillería. se dejan seducir, dan a cada uno lo que quiere comer y le dicen lo que quiere oir. puede que no sonrían casi nunca, pero, cuando lo hacen, convencen de que lo hacen sin trampa ni cartón. son buenos actores y actrices que demuestran que el que confía, se equivoca, el que cree, no sabe que su lista de errores crece cada segundo, el que se relaja, perderá la partida. porque ellos siempre ganan. su única misión es estar por encima del resto, ser respetados, aunque sea por miedo, y demostrar, de alguna manera, el control sobre todo lo que puedan controlar. pero, saben una cosa? ellos, a pesar de todo, solos, no son nadie.

Spencer: tú hacías deporte cuando eras pequeño?
Sam: sí.
Spencer: y no te decían vamos, sigue corriendo? daba igual lo que te pasara, como si te habían sacado un ojo, el entrenador te decía no es nada, chaval, vamos, sigue corriendo.
Sam: sí.
Spencer: a veces, te habías hecho daño de verdad, pero me decía vamos, continúa, para que se me pasara. y funcionaba. hay que continuar.

Bran Barouh & Josh Radnor, happythankyoumoreplease.

consecuencias

(escuchando elastica, elastica)

fiscal Childs: señora Florick, tiene un momento? creo que no nos conocemos. soy Glenn Childs.
Alicia Florick: le conozco.
fiscal Childs: sabe que la está utilizando, no? Peter me culpa de su caída. la utiliza para atacarme.
Alicia Florick: por qué lo piensa?
fiscal Childs: señora Florick, venga. le dijo que habían encubierto pruebas. no se convierta en un daño colateral, por su propio bien.
Alicia Florick: señor Childs, el día que filtró usted el vídeo a la prensa y me obligó a proteger a mis hijos de todas las cadenas que lo emitían las veinticuatro horas seguidas, fue el día en que me convertí en daño colateral. si está preocupado por mi marido, señor Childs, es evidente que no había hecho enfadar a una mujer hasta ahora. pero suerte en el juicio.

Scott Porter & Juliana Margulies, the good wife.

pantallas

(escuchando the avalanches, since i left you)

quince días dan para mucho buen cine y para algunas grandes series. las que no pasan la prueba del olvido en dos meses, serán obviadas.

el topo, Tomas Alfredson.
hace tres años, el sueco fue capaz de convertir las películas de vampiros en una gozada para la vista y los sentidos, con una forma pausada y sin prisa de mover la cámara, de componer las secuencias y los planos. nada estaba allí por casualidad. ahora, con semejante elenco de actores y escribiendo la historia del cine con una historia del gran LeCarré, traslada sus maneras a un entramado de espías durante la Guerra Fría que ya le hubiera gustado a muchos. una de esas películas en las que uno no se puede perder ni un trocito, ni un objeto, ni un cuadro, porque luego nada encaja, a pesar de que todo lo hace. por qué esa importancia a que se cambia las gafas? tranquilo, ya lo averiguará. un placer muy, pero que muy inteligente.

drive, de Nicolas Winding Refn.
casi nadie sabía nada de este hombre hasta que se proyectó esta maravilla de cine en mayúsculas. se acaba de estrenar y ya es una de las mejores películas de este año que empieza. la emoción contenida de los silencios, la acción a dosis justas, la violencia extrema, el descubrimiento de la química entre unos actores impredecibles, el placer por encontrar en cada plano algo nuevo, las palabras más allá de las líneas de guión, la banda sonora de Cliff Martínez, el gusto a los ochenta, y, sobre todo, la envolvente sensación de que está a punto de ocurrir algo que, cuando ocurre, deja con la boca abierta y reafirma que no es el qué, sino el cómo. por todos los dioses, qué gozada.

the artist, de Michel Hazanavicius.
cine en blanco y negro, mudo, con una banda sonora que no se detiene más que unos minutos en una hora y media de metraje, una historia sencilla, con unas interpretaciones maravillosas, es un conjunto que obliga a sonreír. el hombre que hacía comedias de espías, ha demostrado que el se puede hacer arte de siempre con inteligencia y pasión por el trabajo, y triunfar en taquilla y en festivales. una comedia romántica que deja un gran sabor de boca y que permite más de un visionado por el puro placer del disfrute personal y emocional. la neurona lo agradecerá, prometido.

Arthur Christmas, de Sarah Smith y Barry Cook.
Santa Claus y sus regalos son un tema recurrente, y no es fácil hacer sonreír a un grupo de adultos y de niños a la vez con una historia original y llena de guiños al séptimo arte. la productoa culpable de Wallace y Gromit, evasión en la granja o la gran oveja Shawn, dejan de lado los tópicos y se embarcan en una aventura que sorprende en cada pequeña secuencia, y que, sin atufar a moralina, no olvida a quién va dirigida. imposible no ser un niño con la boca abierta, sentado en la butaca, ante semejante despliegue de imaginación.

big bang theory, de Chuck Lorre y Bill Prady.
incapaces de dejar de maquinar una estupidez tras otra, los dos creadores de esta maravilla de las comedias de veinte minutos, siguen obligándonos a secar las lágrimas en muchos de sus gags y a no dejar de lado casi a ningún personaje en una lista de cuáles son tus favoritos. imposible no reírse a carcajadas con esta pandilla de ingenieros frikis en sus innumerables intentos por relacionarse con el mundo real. en serio, desintoxica.

the good wife, de Michelle King y Robert King.
escribir guiones inteligentes no es algo de lo que puedan hacer gala muchos trabajadores del sector, pero cuando uno se encuentra con una serie como esta, se da cuenta de que los que no lo predican a los cuatro vientos son precisamente los que te mantienen pegados a la pequeña pantalla. una historia aparentemente sencilla da mucho juego en manos de un buen director y dos productores como los hermanos Scott. acaba de entrar en la lista de las que no se pueden perder con sólo un piloto. seguiremos informando.

(toc, toc) Penny, (toc, toc) Penny, (toc, toc) Penny. Jim Parsons, the big bang theory.

ellos

(escuchando bso drivre, Cliff Martinez, de las mejores películas de este año que acabamos de empezar, afirmo)

han pasado quince días muy despacio y con muchas ganas. han pasado muy pocas cosas y muchas emociones. comidas y cenas, cafés y charlas, viejos amigos y cervezas, uvas y baile, regalos inesperados y cine en mayúsculas y en minúsculas, sofá y manta, visitas fuera y dentro, abrazos y miradas, y ellos. los niños han sido los protagonistas de dos semanas de sus manos en las nuestras, andando, corriendo, haciendo carreras, en una sala de cine donde la cara se ilumina durante una hora y media, sobre la espalda con la boca abierta gritándole a los reyes Majos que ha sido bueno y que Lola también, rompiendo el papel de regalo y enseñándole al mundo que ahora tiene un dragón llamado Desdentado, voliéndose loca de alegría cuando le daban otro paquete envuelto, durmiendo o no en la misma habitación que sus primos, creciendo por segundos, riéndose mucho y jugando todos juntos a lo mismo y a cosas distintas, aprendiéndose diálogos de películas para usarlos luego en sus aventuras con los cliks. ellos son los que han marcado y marcan horarios de descanso y de trabajo, los que te hacen ser un poco mejor cada día y te descubren que esto era lo que habías estado buscando todo este tiempo, que te da rabia volver a trabajar, porque ya no les verás todo el día, que quieres enseñarle todo lo que sabes y que te enseñen todo lo que saben y aprenden, que ahora ya no hay nada si no están ellos, que ya no hace falta encontrar nada más, que cada uno de los ochenta y cuatro mil seiscientos segundos que tiene el día es un regalo para ellos y para nosotros. nosotros, tan nosotros ahora. tan nosotros.

sólo quería que supieras que estar a tu lado ha sido lo más bonito que me ha pasado nunca. Ryan Gosling, driver.

pausa

(escuchando Dexy’s midnight runners, searching for the young soul rebels)

las probabilidades que nos toque hoy un pellizco de algo llamado lotería son de una entre cien mil. las de que nos caiga un rayo sobre la cabeza si estamos en el exterior en un día de tormenta, de una entre diez mil. así que salgamos a la calle, a ver si sentimos la chispa necesaria para que esto siga fluyendo con ganas. y, por si sirve de algo, ahí va el manifiesto holstee en su versión traducida, una de esas parrafadas de filosofía moderna que, si consiguen hacer clic en alguna neurona dormida, genial. sino, siempre son bonitas de leer (y de ver).

esta es tu vida. haz lo que amas, y hazlo mucho. si no te gusta alguna cosa, cámbiala. si no te gusta tu trabajo, déjalo. si no tienes tiempo, deja de ver la televisión. si estás buscando al amor de tu vida, deja de hacerlo; te estará esperando cuando empieces a hacer las cosas que amas. deja de analizarlo todo, la vida es sencilla. todas las emociones son preciosas. cuando comas, disfruta hasta el último bocado. abre tus ojos, brazos y corazón a cosas nuevas, y a gente nueva, estamos unidos por nuestras diferencias. pregúntale a la próxima persona que veas cuál es su pasión, y comparte tus sueños con ella. viaja constantemente, perderse ayuda a encontrarse. algunas oportunidades sólo aparecen una vez en la vida, aprovéchalas. la vida va sobre las personas que conoces y lo que creas con ellas, así que sal y empieza a crear. la vida es corta. vive tus sueños y lleva tu pasión puesta.

que tengan una magnífica salida y entrada de año. molts d’anys. nos leemos en enero.



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